Honduras
La amenaza está cerca. Honduras está acechada por la influenza A H1N1.
Guatemala, El Salvador y Costa Rica han confirmado la presencia del virus que ha dejado decenas de muertos en México y Estados Unidos y la única arma letal que le queda a Honduras es la prevención.
Debido a esto, los hospitales destinados para la atención de posibles personas infectadas por el virus comenzaron a recibir ayer el primer lote del medicamentos, además de insumos adecuados para combatir esta enfermedad.
La Secretaria de Salud dotó de antivirales, antibiótico, mascarillas, guantes y gorras al Instituto Nacional del Tórax, que es el centro nacional de referencia.
Rubén Palma es el director del Tórax y afirmó que "nosotros estamos preparados con todo el equipo y con otros medicamentos que se necesitan... el hospital tiene una capacidad bastante óptima para la atención de estas personas".
Costo
En la compra de los medicamentos y demás insumos se invirtieron alrededor de 28 millones de lempiras con los cuales se adquirieron 44 mil tratamientos para igual cantidad de personas.
El principal medicamento del lote es el Oseltamivir, que es conocido por su nombre comercial como Tamiflu. El tratamiento consiste en suministrar dos cápsulas diarias a los pacientes por cinco días, este tiene un 95 por ciento de eficacia contra la influenza.
Los antivirales deberán ser aplicados en pacientes que presenten síntomas graves de fallas respiratorias y que tengan el antecedente de haber estado en México los últimos siete días.
De igual manera, en personas que hayan estado en contacto con alguna otra a la que se le haya confirmado el caso.
Donaciones
Pero Honduras parece no estar sola en el combate a esta enfermedad. El titular de la secretaría de Salud, Carlos Aguilar, confirmó que para mañana estaría ingresando al país un segundo lote de antivirales que será donado por la organización Mundial de la Salud (OMS); los fármacos vienen procedentes de Panamá.
También se espera que un tercer lote llegue la próxima semana, con el que se estarían completando los 70 mil tratamientos que recomendaron los expertos internacionales para atacar la enfermedad en el caso de presentarse en Honduras.
Aguilar también manifestó que actualmente se maneja cuatro personas como posibles contagiados; el último caso que se reportó fue la noche del lunes, de quien se mandaron las respectivas muestras a los laboratorios de Atlanta, Estados Unidos, para confirmar o desvirtuar el contagio.
El país entero sigue a la espera de que la secretaría de Salud haga públicos los resultados de la primera prueba enviada a Atlanta a finales de la semana anterior. Salud afirma que los resultados no han llegado a Honduras, pese a que originalmente se dijo que el proceso tardaría de 24 a 48 horas.
El Tórax ya tiene plan estratégico
Ante el posible ingreso de la influenza A H1N1, las autoridades y personal del hospital del Tórax se han preparado con un plan estratégico que será implementado una vez que se reporte el primer caso.
Entre los preparativos está la habilitación de una sala de cuidados intensivos para diez pacientes en estado crítico y otra para unos cincuenta con síntomas leves.
También se ha asignado la cantidad de 240 personas que estarán cuidando a los contagiados, mientras que en una carpa que se instaló en la parte norte de la entrada de emergencia del hospital servirá para atender a las personas que lleguen con sospechas de estar contagiadas con la influenza A H1N1.
También se ha creado un corredor por donde pasarán las personas infectadas para llegar a la sala de aislamiento sin tener que poner en riesgo la salud de los demás internos.
El ministro de Salud, Carlos Aguilar, dijo a las autoridades del Tórax que se ha creado una partida presupuestaria para contratar personal temporal en caso de ser necesario y para suministrar los insumos por lo menos para tres meses y que, de ser necesario, se designará un epidemiólogo.