Honduras
Un niño de tan solo cuatro años sufrió un accidente que, teóricamente, era una sentencia de muerte.
El pequeño Yuqi Lui se cayó mientras corría con unas afiladas tijeras en la mano, que se le incrustaron en el rostro, muy cerca del cerebro.
Las escalofriantes radiografías mostraron las filosas tijeras dentro de la mandíbula de Yuqi.
El hecho ocurrió en la remota aldea de Erbozi, al este de China, informa el diario The Sun.
El niño corría con las tijeras para cortar los tradicionales rollos de buena suerte con su familia, que preparaba una fiesta en la casa. El accidente ocurrió cuando corría para atender a su papá, Tiancun, que regresaba del trabajo.
“Oí gritar 'papá' y salir corriendo. Miré por la ventana esperando verlo llegar y de repente le oí gritar”, dijo su mamá, Fengshuang. "Fue un terrible grito agudo y mi corazón saltó en mi boca", añadió.
“Corrí y cuando llegué, vi las tijeras grandes que había estado utilizando para cortar los rollos, que se adentraba en su rostro”.
De inmediato, el niño fue llevado a recibir atención médica.
”Después de examinar a Yuqi el especialista cirujano Dr. Zhao Jizhi, vino a vernos y nos explicó que la cirugía era la única opción y tenía que hacerse lo antes posible", recordó Fengshuang.
“Nos dijo que si las tijeras hubieran sido arrancadas cuando ocurrió el accidente de nuestro hijo, hubiera muerto”.
Tras dos semanas en el hospital, Yuqi ha logrado una recuperación completa. Sólo una pequeña cicatriz en su mejilla quedó como constancia de la terrible experiencia que sufrió.