Honduras
Una niña de cinco años sufre un trastorno genético que causa que su piel se caiga 14 veces al dÃa. Una persona promedio cambia piel cada 23 dÃas, informa el dailymail.
Se trata de un caso severo de ictiosis que la obliga a usar vendas todo el tiempo en su piel roja, irritada y escamosa.
El nombre de la pequeña es Annabelle Whitehouse y debe usar a diario cantidades enormes de crema para soportar su situación.
Como si su mal fuera poco, sus padres -Sonia y Paul- debe protegerla también de las burlas crueles de extraños.
“Una vez, cuando estábamos de vacaciones, un taxista nos preguntó si le habÃa puesto a Annabelle en el microondas, por lo roja que estaba su cara", recuerda.
Otros los acusan de no cuidar bien a su pequeña.
"Pasamos mucho tiempo en cuidar cada dÃa a Annabelle, nos resulta incomprensible que la gente nos acuse", dice la mujer, de 45 años.
Recuerda que cuando Anna nació la sala de parto quedó en silencio. "Supimos de inmediato que algo andaba mal. Pensé que estaba muerta".
La recién nacida estaba cubierta por una gruesa armadura de piel, llamada membrana colodión, que le aplastó orejas, nariz, manos y pies.
Anna debió ser sometida a un tratamiento especial hasta que se logró levantar esa piel y permitió a sus padres conocer las caracterÃsticas de su hija.
Durante los primeros nueve meses debieron untar crema a su hija cada hora, de dÃa y noche.
En la actualidad, la rutina de estos padres implica un régimen agotador para ayudar a su hija a luchar contra la ictiosis.
La untan a diario de crema y la envuelven en vendajes cuatro veces al dÃa para que su piel no se endurezca ni agriete, ya que eso le puede producir dolorosas heridas.
Sus manos y rostro son tratados cada media hora debido a que quedan expuestos al ambiente.
Pese a estas duras condiciones, la niña baila ballet y vive una vida normal junto a Lidia, su hermana de 8 años.