Estados Unidos
Krystal Ball, una candidata demócrata por Virginia al Congreso de Estados Unidos, no la está pasando nada bien últimamente.
La mujer de 28 años se ha visto envuelta en el más morboso escándalo después que salieron a la luz pública una fotografías tomadas hace seis años, en las que aparece con poses sugerentes y utilizando un juguete sexual.
Las imágenes no han podido trascender en peor momento, ya que Ball se prepara para los comicios del próximo 2 de noviembre y está consciente que el escándalo afectará severamente su imagen.
Lo peor del caso es que el principal sospechoso de que estas fotografías estén ahora en la red es su ex esposo.
“Estoy avergonzada por estas fotografías. Más que avergonzada, estoy molesta. Este no es el camino para conducir una campaña política y la gente del Primer Distrito de Virginia y de Estados Unidos están molestos por este tipo de tácticas. Es sexista y está mal", señaló Krystal a través de un comunicado.
“Pero más que vergüenza. Estoy enojada. Estoy enojada porque cuando estamos sufriendo de desempleo, de un déficit presupuestario récord y un sistema de educación malo, los opositores recurren a políticas de destrucción personal cuando no se puede hablar de los temas”. “Este no es el camino para llevar a cabo una campaña”, remarcó.
La legisladora aseguró desconocer cómo las fotografías llegaron a Internet, aunque el principal sospechoso es su ex esposo.
Las imágenes fueron tomadas en una fiesta de disfraces, cuando Ball tenía 22 años.
En una de ellas aparece con un sombrero de Santa, simulando un acto sexual con una nariz falsa de forma fálica en el rostro de su ex marido.
En otra, se muestra posando seductoramente con una falda corta, tirantes y botas mientras otros miembros de la fiesta le acarician las piernas y tratan de levantarle la falda.
Las fotografías fueron tomadas poco después de la graduación de la universidad de Krystal, en 2003.
La candidata acusó a su oponente republicano, el congresista Rob Wittman, por instigar a la controversia con este tema.
Pero el congresista negó tener conocimiento y su portavoz dijo que habían pedido, incluso, que las fotos sean sacadas de circulación.