Perú
Las sospechas de un hombre de que su mujer le era infiel terminaron siendo ciertas.
Lo que no se imaginó es que "el otro" era el sacerdote de la parroquia donde la madre de sus hijos trabajaba en la urbanización de San Andrés, en Trujillo, Perú.
El engaño fue descubierto en septiembre pasado, cuando el esposo decidió llegar sin avisar a la parroquia Medalla Milagrosa, donde trabajaba su mujer desde hacía 15 años.
Con una cámara filmadora, el hombre sorprendió a Teolinda Amaya, su mujer, y al cura José Antonio Boitrón Solano en plena actividad sexual en el lecho sacerdotal.
Durante unos segundos grabó la escena y luego irrumpió en la habitación con reclamos para ambos amantes.
El cura le pidió calma y se defendió diciendo que le habían tendido una trampa. “Yo reconozco mi falta, es una trampa en la que he caído”, dijo Boitrón Solano.
La mujer fue despedida de la parroquia, pero el sacerdote sigue oficiando misa como si nada.
Ahora ella espera un hijo del cura y espera que reconozca su paternidad.
“Él me acosó sexualmente y yo quiero que reconozca a mi hijo”, dijo al noticiero de TV, “América Noticias”.
Amaya aseguró que fue obligada a satisfacer los deseos del párroco y que su embarazo es de cuatro meses.