Reino Unido
Es una historia con signos de milagro que ocurrió en Bristol, Inglaterra. Un niño de 12 años se tragó accidentalmente unas tijeras de uñas que se insertaron en su garganta.
Pero el pequeño Curtis Francis apenas sufrió algunos cortes menores y los médicos lograron extraerle el peligroso objeto.
La impactante imagen de una radiografía donde se ve las tijeras en la gargante del menor es escalofriante.
El pequeño, que tiene graves dificultades de aprendizaje, tomó las tijeras de un estante y las puso en su boca, aprovechando que su madre, Karon (50) estaba ocupada.
Inicialmente, Karon creyó que su hijo se había tragado algo más pequeño hasta que el niño comenzó a toser con sangre.
El muchacho con discapacidad hizo una recuperación completa después que las tijeras se la extrajeron con anestesia.
“No tiene sentido del peligro y pone mayoría de los objetos en su boca”, dice ahora su madre.