Estados Unidos
Convertido en un hueso, un adolescente entró a un club de salud en California después de escapar a un secuestro y las torturas durante un año.
Un vídeo de vigilancia difundido por varios medios, entre ellos CNN en inglés, muestra el desgarrador momento en que el chico tambaleante entra semidesnudo, lleno de tierra, encorvado y con una cadena alrededor de su tobillo derecho al club.
La víctima fue identificada como Kyle Ramírez, quien lucía visiblemente quebrantado de salud.
El muchacho estaba medio muerto de hambre, encadenado, golpeado, cortado. Le habían encendido la ropa en llamas y habían vertido lejía en sus heridas.
“Por favor, ayúdame, vienen por mí. ¿Puedo ocultarme?, fueron sus palabras a la sorprendida recepcionista.
“En ese momento pensé que estaba perdido y sucio”, dijo otro testigo.
Ramírez fue secuestrado y vejado durante más de un año por su tía, en Tracy, California.
Logró escapar por un muro después de convencer a un pequeño de dos años para que encontrara las llaves de sus cadenas.
Su tía y tutora legal, Karen Ramírez, lo había persuadido de dejar el hogar de niños donde vivía anteriormente a una casa donde ella se alojaba. Esto ocurrió en diciembre de 2008, cuando Kyle tenía 16 años.
Cuando llegó al nuevo "hogar" comenzó la pesadilla. Los propietarios de la casa, Michael Schumacher, su esposa Kelly Layne Lau y un vecino identificado como Anthony Waiters, se sumaron a la cadena de maltratos.
El joven no solo fue obligado a realizar las tareas del hogar, sino que debía dormir cerca de una chimenea, encadenado a una mesa de café.
Los acusados confesaron los cargos que incluyen el uso de un arma mortal y causar lesiones corporales graves a un niño después de su detención en diciembre pasado.
Enfrentan más de 30 años de prisión. Serán sentenciados el 6 de diciembre.