Reino Unido
Una denuncia anónima permitió a un hospital psiquiátrico del Reino Unido descubrir el fraude de una de sus enfermeras.
Emma Marsden, de 35 años, pidió permiso alegando enfermedad, pero en realidad se dedicaba a ofrecer servicio de sexo en varios sitios web.
No era la primera vez que la mujer, madre de tres hijos, engañaba al hospital psiquiátrico en Cardiff Whitchurch con la treta de una enfermedad.
Ahora está acusada también de trabajar como escolta durante dos períodos de un mes en los que se encontraba de baja por supuesta enfermedad en 2008.
El hospital recibió una denuncia anónima que informaba de al menos cuatro sitios donde Marsden ofrecía relaciones sexuales con “hombres, mujeres o parejas”.
En la audiencia por conducta inapropiada se dijo que había publicado fotos de ella en una serie de sitios web, que anuncian el servicio de escoltas sexuales.
Testigos identificaron a la enfermera, quien tenía diez años en el hospital.
La mujer aceptó que aparecía en las imágenes, pero amenazó que si no la restituían como enfermera volvería a trabajar como escolta sexual.