Reino Unido
"Siéntate, necesitamos hablar", le dijo Andrew Castle a su esposa Margaret cuando estaban en el garaje de su casa, en Lancashire, Inglaterra.
Lo que ella no sabÃa es que la silla estaba electrificada. Castle, de 61 años, estaba furioso con su mujer porque le habÃa pedido el divorcio tras 18 años de matrimonio.
Asà que ideó un plan para matarla y puso manos a la obra construyendo una silla eléctrica. No obstante, Margaret se levantó del asiento antes de que su esposo lograra rostizarla como a un pollo.
La pareja inició asà una violenta lucha cuerpo a cuerpo. Castle agarró a garrotazos a la mujer, quien escapó por una puerta lateral. El desquiciado marido la siguió hasta el jardÃn, donde continuó la batalla.
Un transeúnte que vio el desigual combate llamó a la policÃa, que llegó rápidamente.
La esposa fue tratada con heridas leves en la cabeza.
Mientras su marido presentaba heridas de arma blanca auto-infligidas en sus muñecas, en un intento de suicidio.
Tras declararse culpable de intento de asesinato, el hombre fue condenado por la corte a 10 años de prisión.