Estados Unidos
Rhiannon Brooksbank-Jones, de 19 años, planea estudiar en la universidad de corea y sueña con vivir en ese país.
A pesar que nunca lo ha visitado, toma clases de idiomas, y se ha esforzado por pronunciar ciertos sonidos en coreano.
Rhiannon, culpa de su problema de dicción a su corta lengua, causada por un frenillo lingual anormalmente grueso, tiene un colgajo de piel que une la parte inferior de la lengua, con el piso de la boca.
Sus padres acordaron que tuviera un frenectomía lingual, una operación de 15 minutos bajo anestesia local, que implicó una incisión en el pliegue de la piel.
Rhiannon admitió que fue muy doloroso en un primer momento, pero ahora su lengua es más grande 1 cm de de largo y puede pronunciar las palabras que antes le eran imposibles.