Estados Unidos
Un rato de ocio y placer visual le salió caro a un estadounidense.
El hombre tiene pendiente una factura de casi 30,000 dólares con un centro nocturno al que asistió el pasado 24 de mayo.
Esa noche, Wa Ilg llegó al Club Hustler y además de beber alcohol pidió un baile topless cuyo costo es $300, según alega.
El susto vino con el estado de cuenta de su tarjeta de crédito, que mostraba un cobro de $28,109.60 dólares.
Ahora Ilg ha demandado al centro nocturno.
En su acusación alega que le sirvieron tanta bebida que llegó al punto en que "ya no era capaz de llevar a cabo transacciones financieras" por las que sobrevino posteriormente el injusto cobro de casi 30,000 dólares.
La cantidad es excesiva aun cuando su ingesta de alcohol haya sido abundante, sostiene.
El hombre dijo que se facturaron más de 21,000 dólares de su tarjeta de crédito, cuando nada más quería un baile en topless por $300 dólares.
El hombre exige a través de la justicia que el club le devuelva el dinero después de aquella gran noche, pero la petición ha sido denegada.
Pero no es el primer caso de un cliente que "se va para atrás" con las tarifas del club strip.
En 2004, el esposo de una diplomática de Bangladesh también lo demandó por un cobro de $129,626, cuando lo “único” que consumió fueron $28.000 dólares.