Honduras
La patria celebró a lo grande. La fiesta que vivió Honduras ayer estuvo por todo lo alto y se sintió de norte a sur y de este a oeste.
Entusiasmo, civismo, ritmo, belleza, alegría, insultos políticos y hasta desplantes por parte de algunas autoridades del Estado marcaron la conmemoración del 187 aniversario de independencia patria en la capital del país.
Inicia
El sol comenzaba a acariciar el suelo patrio cuando decenas de estudiantes vestidos de gala circulaban por las calles de la ciudad para poner su energía en el homenaje a la nación que los vio nacer.
Eran las 5:45 de la mañana cuando las máximas autoridades del país se aprestaban, a inmediaciones de Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), a dar el grito de independencia, a darle vivas a la república.
A esta cita prefirieron no asistir el presidente del Congreso Nacional y también candidato presidencial por el partido Liberal, Roberto Micheletti, y el vicepresidente de la nación y ahora inhabilitado candidato presidencial, Elvin Santos.
En la sede del BCIE, los ánimos se caldearon luego de que el mandatario pronunciara un discurso en el que profirió ataques en contra de los que él ha llamado "grupos de poder" y, además, criticó a quienes han cuestionado el desplante al embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, al posponer la recepción de sus cartas credenciales. Zelaya aprovechó para activar en favor de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba). Esto provocó que los presentes en el BCIE le dijeran "¡fuera, pitichavista!".
La fiesta siguió
Pero esta situación que ocurrió en las primeras horas del día, no empañó el fervor cívico y el amor patrio de los hondureños que desde las 7:00 de la mañana se volcaron masivamente a las cercanías del bulevar Suyapa y al estadio Nacional a presenciar la presentación de los diferentes colegios capitalinos que presentaban sus talentosas bandas de guerra, sus bellas palillonas y pomponeras, así como sus genialidades artísticas.
Jolgorio
Las calles de la ciudad se llenaron de aplausos y vivas, todos aclamaban a Honduras.
El jolgorio se hizo sentir más cuando las bandas de guerra de los centros de segunda enseñanza entonaban sus mejores canciones y mostraban sus mejores pasos.
Centros como el Superación San Francisco, Modelo, Moderno, Santa Teresita, Alfonso Guillén Zelaya, Jesús Milla Selva, Renacimiento, Jesús Aguilar Paz el Central Vicente Cáceres, entre unos 48 centros educativos más de la capital, arrancaron los gritos de entusiasmo de centenares de hondureños que se conjugaban en un solo latido: el aniversario de independencia.
Tonadas como el "apágame la vela, María, apágame la vela, María", tocada por el Superación San Francisco, hacían que el público se fundiera en aplausos.
Alegría en el estadio
Pero la emoción no solo se vivió en las calles de la ciudad. El estadio Nacional también fue testigo del entusiasmo del público cuando los institutos de segunda enseñanza hacían su ingreso al coloso deportivo.
El momento que todos esperaban llegó a eso de las 12:15 del mediodía, tan solo unos minutos después de la entonación de las notas del Himno Nacional. Un helicóptero sobrevolaba la instalación deportiva, anunciando la preparación del acto de paracaidismo.
A penas se escuchó el sonido de la aeronave, el público se unió en gritos, aplausos y vivas.
Minutos después se observaba en lo alto seis expertos paracaidistas que iniciaban su descenso; minutos después, todos ellos hacían su caída perfecta en el centro de la cancha deportiva.
Pero el público concentrado en este centro deportivo también hizo sentir su malestar en contra de aquellos que en más de una ocasión se han encargado de quemar llantas en las calles, de obstaculizar la libre locomoción de las personas y hasta de suspender clases a los estudiantes.
Se trataba del clamor de un gran número de ciudadanos que manifestaban su malestar en contra del Bloque Popular, sobre todo ante la promoción que estos le hacían al Alba.
Pero la actitud del mandatario no sería extraña, el gobernante bajó de su sitial, esta vez ubicado en la cancha del deportivo, tal y como un par de años atrás lo hiciera el ex presidente Ricardo Maduro, y se fundió en abrazos con los miembros de esta organización.