Honduras
La muerte de una menor, 63 viviendas destruidas y unas 800 familias damnificadas es el balance preliminar que se reporta en la ciudad de Danlí a consecuencia de las lluvias provocadas por la depresión tropical que afecta a el país.
A estos daños se suman la caída de una decena de puentes vados, alcantarillas y cajas puentes y la totalidad de los caminos de tierra averiados, así como la pérdida de cientos de hectáreas de cultivos y el deterioro de suelos ya arados.
Este recuento fue proporcionado por la alcaldesa de la ciudad, Luz Victoria Oliva, quien se encontraba en plena labor de auxilio a una familia del barrio Calpules cuya vivienda fue derrumbada, la madrugada de ayer, a causa de las fuertes corrientes de la quebrada El Zapote.
En esta misma comunidad, otras nueve familias han tenido que abandonar sus viviendas por temor a que las embravecidas corrientes inunden sus casas y cobren la vida de sus seres queridos. La jefa edilicia dijo que es inevitable que las viviendas de esas familias no se vengan abajo.
Esa misma quebrada, El Zapote, está a punto de borrar literalmente un puente de concreto que permite el acceso a las comunidades de Quebrada Larga y Villa Santa, donde viven más de 40 mil personas.
Ese es el sector más grande de Danlí y ya se han perdido decenas de manzanas sembradas con hortalizas, café y granos básicos, agregó Oliva.
La alcaldesa dijo que si las lluvias continúan, el puente se caerá porque las bases han sido socavadas por las embravecidas aguas y los cabezales, prácticamente están en el aire.
Si el puente falla, unas cien comunidades de las zonas de Villa Santa y Quebrada Larga van a quedar incomunicadas, reiteró. En Calpules, los relatos de las víctimas son preocupantes.
Los hombres, las mujeres y los niños aún no se reponen del horror.
Guillermo Silva, propietario de la vivienda que se llevó el río, relató que a la una de la madrugada la quebrada se llenó exageradamente, pero gracias a Dios, él, a horas tempranas de la noche había logrado evacuar a su familia.
Por su parte, Irma Ávila aseguró que la noche del domingo para amanecer lunes no lograron conciliar el sueño ni ella ni sus cinco hijos, ya que el temor de perder su casa les mantiene en zozobra.
Ávila indicó que si su vivienda resulta afectada, “no tengo idea dónde me iré con mis hijos, pero lo que sí es seguro es que tenemos que evacuar el lugar porque tarde o temprano la quebrada se va a tragar la casita de nosotros”.
La alcaldesa puntualizó que la actual temporada de lluvias está dejando un impacto desastroso en el municipio de Danlí porque ha afectado los sectores productivos y ha causado daños en las familias de los barrios y colonias del casco urbano