Honduras
Aunque perdieron los bienes materiales, dan gracias a Dios por haber salvado sus vidas.
Un día después de que la embravecida corriente del río Humuya inundara sus viviendas, realizaron trabajos de limpieza y rescataron algunos objetos de valor que les pueden servir.
Alrededor de 200 familias que residen en la colonia Brisas de Humuya, de la ex capital hondureña, perdieron todas las pertenencias. No les quedó tiempo de salvar los objetos de valor.
Familiares de los afectados y vecinos ayudaban a realizar la limpieza para volver habitables las residencias, aunque otros tienen la idea de trasladarse de forma definitiva a otro lugar, ya que en un futuro cercano temen que puede ocurrir nuevamente una tragedia similar.
Los pobladores de la populosa colonia recuerdan que en pocos minutos las viviendas quedaron totalmente anegadas. El agua llegaba casi al techo y los ocupantes no tuvieron la oportunidad de sacar absolutamente nada.
Una de las personas afectadas es Lucy Martínez. Junto a familiares y amistades trataba ayer por la mañana de recuperar parte de los bienes que se encontraban en el interior de la vivienda. La mayoría de ellos fueron dañados por el agua que en menos de una hora se acumuló en las habitaciones.
La magnitud de la tragedia estaba marcada en cada una de las paredes, ya que el agua llegó casi hasta el techo de las casas, especialmente en las calles y avenidas de la segunda etapa.
“A muchas personas la llena las agarró dormidas y otras nos dimos cuenta hasta cuando el agua nos había inundado las casas y lo que lo único que nos quedó fue subirnos en un árbol en la primera entrada”, manifestó Martínez.
Ayer se contabilizaron 14 colonias que habían sido afectadas por las corrientes del río Humuya. Aún no es posible que los habitantes regresen debido a que la amenaza del río está latente debido a que las lluvias se calman, pero a los pocos minutos vuelven a arreciar en el valle de Comayagua.
Las autoridades han confirmado la muerte de tres personas en el departamento de Comayagua. Una de ellas es el niño José Eleázar Mayes, quien al cruzar el río en el municipio de Minas de Oro fue arrastrado por la corriente.
Otra de las víctimas es Julián Yánez, que falleció al caer su vehículo sobre el río Esquías, en la carretera hacia Comayagua. Además de eso se reportó la muerte de Nicolás Licona, que falleció en forma similar cuando se disponía a cruzar por la quebrada La Galana.
Las lluvias también se han ensañado con el patrimonio cultural de la ex capital de Honduras. Las autoridades descubrieron que el único campanario de la iglesia La Caridad, construida durante la colonia, se cayó y hay amenaza de que se pueda caer la iglesia también.
Las autoridades lograron supervisar a través de un andamio que no se caigan las campanas del sector frontal, pero la humedad no las dejó trabajar.
Están molestos
El malestar es evidente entre los vecinos de la colonia Brisas de Humuya. Aseguran que los cuerpos de socorro no les alertaron en el momento oportuno, sino que lo hicieron de manera tardía, por lo que ya no pudieron hacer nada para rescatar lo que tenían en las viviendas.
Algunas personas han determinado quedarse habitando las casas que el pasado domingo en horas de la mañana fueron inundadas, mientras otras son del criterio que abandonarán el sector.
La mayoría de los afectados solo se quedaron con lo que andaban en su cuerpo.
Otro de los afectados por las inundaciones provocadas por el río Humuya es Elvin Omar Suazo, quien no quiere estar allí. “Sería necio si continúo en este lugar porque se ha convertido en una zona de mucho peligro”, dijo de forma enérgica. Igual que sus vecinos, Elvin Omar lo perdió todo.
María de la Cruz Bulnes, residente en la colonia 21 de Abril, fue afectada por las fuertes lluvias.
El techo de teja de su pequeña vivienda de adobe cedió ante los fuertes aguaceros. Esta mujer de apenas 36, años que se dedica a vender tortillas, ahora se encuentra en el albergue junto a sus dos pequeños hijos de seis y nueve años.
Comayagua ha habilitado un albergue donde se encuentran alojadas al menos 115 personas, entre niños y adultos. Se les ha dotado de colchonetas, frazadas, ropa y alimentos.
Las personas afectadas llegaron al albergue de las colonias La Masarela, Independencia, San Martín, Fiallos, Escoto, Casa Blanca, Las Tijeras, Cacahuapa, Minas de Oro, Flores, Las Canoas, Jarín, 19 de Noviembre, la C.G.T. y Alejandra.