Honduras
Miguel Nolasco es economista y precandidato presidencial por el movimiento Justicia Nuestra.
Tiene una larga trayectoria en el Partido Liberal, que incluye activista, diputado, funcionario de alto nivel y convencional propietario por el Distrito Central, entre otros cargos.
Miguel Nolasco está casado con Rosa Margarita Alvarado y tiene dos hijos: Alejandra y Miguel.
¿Por qué quiere ser presidente de Honduras?
Porque estoy suficientemente preparado moral, académica y políticamente para dirigir el país y enfrentar el rezago económico y social que hemos venido sufriendo los hondureños en los últimos 50 años.
A su juicio, ¿cuál es el principal problema a vencer?
Honduras tiene dos problemas que combatir: la mala institucionalidad, que quiere decir que el gobierno está construido para favorecer únicamente a una clase poderosa que sirve de socio de inversiones extranjeras y no en función del 90 por ciento de la población, que son los hondureños criollos e indígenas que viven en condiciones de miseria.
El otro problema es la corrupción que está entronizada a nivel oficial y en todos los estratos sociales y que solo se corrige fortaleciendo nuestros valores morales, si cambiamos la institucionalidad y depuramos nuestros órganos de gobierno.
¿Bajo qué condiciones se presenta usted en estas elecciones internas?
Estamos participando en la papeleta presidencial en los 18 departamentos y 298 municipios. En la papeleta de diputados estamos en 13 departamentos y tenemos inscritas 185 planillas municipales.
¿Qué expectativas tiene?
Nos presentamos a este proceso electoral pese a todas las dificultades; no somos funcionarios públicos como otros que se publicitan con los dineros del pueblo.
Nos ha tomado tiempo hacer resaltar que somos una figura fresca y no vinculada al tradicionalismo político, lo que nos da como resultado que en esta etapa Justicia Nuestra es la corriente que más crece dentro del liberalismo.
¿Qué opina del gobierno de Manuel Zelaya Rosales?
El presidente Zelaya llegó a la Presidencia a revertir lo que su antecesor Ricardo Maduro había hecho: un gobierno para los ricos y en beneficio de los inversionistas centroamericanos.
“Mel” Zelaya ha enfocado su gobierno hacía los más pobres.
Lo que corresponde ahora es un gobierno que haga un tejido de ambos enfoques, que haya atractivo para los inversionistas, pero acercando a los pobres a los programas que impulsen el desarrollo con equidad y justicia.
¿Cuál es su propuesta de gobierno?
Tenemos un programa de cinco ejes de gobierno fundamentalmente orientados a resolver los grandes problemas del país: el primero es el eje de la competitividad que orientará las inversiones al sector rural; el eje de gobernabilidad, donde el gobierno respeta el estado de derecho, pero fortalece las instituciones; el eje de la transparencia que obliga a los empleados públicos a trabajar con manos limpias; el de la justiciabilidad, un concepto nuevo que nos enseña a reconocer y priorizar los derechos de los más pobres; y el último eje es la inversión en familia, en temas que tienen que ver con la salud, la educación, vivienda, convivencia social, las artes y la cultura.
¿Qué mensaje le envía a los liberales?
Que me escojan como su candidato, ya que si lo hacen Honduras empezará a respirar un aire nuevo y a conocer lo que es un buen gobierno. Les prometo trabajar con todas mis fuerzas para que cada hondureño tenga una vida mejor.