Honduras
Las elecciones primarias han transitado por un camino tortuoso, impregnado por elementos oscuros que van desde la duda para llevarlas a cabo hasta inhabilitaciones y muertes de algunos precandidatos a cargos de elecci贸n popular.
El primer obst谩culo que recibieron estos comicios fue el cambio de fecha en dos ocasiones, algo in茅dito en esta era constitucional.
Este cambio tuvo como protagonistas a dos fuerzas de los dos partidos hist贸ricos: el "pepismo", en el Partido Nacional y el "michelettismo", en el Partido Liberal.
Los l铆deres de ambas corrientes, Porfirio Lobo Sosa y Roberto Micheltti, este 煤ltimo presidente del Congreso Nacional, se pusieron de acuerdo y con la mayor铆a de los diputados que les son afines lograron adelantar la celebraci贸n de las elecciones para el 16 de noviembre. Pusieron como excusa la necesidad de darle m谩s tiempo a los partidos para subsanar las heridas pol铆ticas dejadas por la competencia en las primarias.
Sin embargo, otras fuentes dijeron en su momento que todo iba encaminado a acortarle el camino al presidente Zelaya en sus pretensiones de crear las condiciones para continuar en el poder.
En aquel momento, Zelaya manten铆a un distanciamiento con el presidente del Congreso, cosa que no ocurre ahora, al extremo que el gobernante est谩 apoyando abiertamente la precandidatura de Micheletti.
Parte de este apoyo tiene su origen en un acuerdo de "caballeros" por el hecho de que Micheletti utiliz贸 su poder para aprobar la Alternativa Bolivariana para las Am茅ricas (Alba). Todo estaba listo para el 16 de noviembre. De pronto, en el mes de octubre comenz贸 a llover torrencialmente en todo el pa铆s, fen贸meno que dur贸 m谩s de tres semanas -entre una tormenta tropical y un frente fr铆o- provocando inundaciones, da帽os a la infraestructura vial, casas destruidas, 52 muertos y alrededor de 300 mil personas afectadas.
Esto fue causal para que el presidente Zelaya promoviera el cambio de fecha de elecciones. Sus adversarios dec铆an que era una estrategia m谩s para evitar las elecciones.
En consenso con diferentes sectores de la sociedad y los partidos pol铆ticos, se acord贸 realizarlas el 30 de noviembre
Entuertos jur铆dicos
Otro componente que ha caracterizado este proceso es el jur铆dico. El primer actor de este cap铆tulo fue el presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, cuando present贸 un recurso ante la Corte Suprema de Justicia exigiendo sus derechos pol铆ticos y as铆 poder aspirar a la presidencia de la Rep煤blica.
Seg煤n la Constituci贸n, "el presidente del Congreso Nacional y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia no podr谩n ser candidatos a la Presidencia de la Rep煤blica para el per铆odo constitucional siguiente a aqu茅l para que el cual fueron elegidos".
Al final, la Corte se pronunci贸 y expuls贸 del texto constitucional esta prohibici贸n.
Posteriormente, el Ministerio P煤blico present贸 ante la misma Corte un recurso de inconstitucionalidad en el que ped铆a volver a su estado original los art铆culos que crearon la figura del vicepresidente de la Rep煤blica.
La Corte admiti贸 el recurso y orden贸 volver al sistema de designados presidenciales, raz贸n por la cual los movimientos tuvieron que agregar dos ciudadanos a la f贸rmula presidencial.
El Tribunal Supremo Electoral mand贸 al Congreso Nacional un anteproyecto de ley en el que uniforma la resoluci贸n de la Corte de manera tal que el fallo que ordena volver a la figura de los designados, tambi茅n incluya la del actual vicepresidente de la Rep煤blica.
El Congreso la aprob贸 pero esto provoc贸 una reacci贸n de Elvin Santos, que se considera perseguido, y lleg贸 al Congreso Nacional acompa帽ado de sus activistas a presentar la renuncia como salida, seg煤n 茅l, para habilitarse pol铆ticamente y obligar al presidente del Congreso a igualmente renunciar. Sin embargo, el Congreso no le acept贸 la renuncia bajo el argumento que no hab铆a causa justificada, m谩s que pol铆tica.
Continuismo
El ambiente pol铆tico tambi茅n estuvo alimentado por las supuestas pretensiones continuistas del presidente Manuel Zelaya.
El mandatario en todo momento rechaz贸 estas acusaciones pero los cr铆ticos nunca dejaron de cuestionarlo.
La primera causa que hizo sospechar a sus cr铆ticos, especialmente de la oposici贸n, fue la tardanza del Ejecutivo en asignar los fondos para financiar el proceso electoral.
En marzo, el Congreso Nacional aprob贸 400 millones, de los cuales 118 millones eran para el Registro Nacional de las Personas (RNP) y 282 millones para el TSE.
La demora en desembolsar estos recursos provoc贸 que el RNP declarara estado de emergencia el proceso de identificaci贸n nacional. Cuatro meses despu茅s los fondos, tanto para el RNP como para el TSE, fueron desembolsados.
La lentitud en la documentaci贸n hizo que el Congreso Nacional prolongara por diez d铆as, del 3 al 13 de agosto, la fecha para el cierre del Censo Nacional Electoral, con la finalidad de que los nuevos electores tramitaran por primera vez su tarjeta de identidad.
La huelga de los maestros porque no les pagaban sus salarios hizo pensar a muchos que el gobierno pretend铆a crear las condiciones de anarqu铆a para que las elecciones se suspendieran. De hecho, a muchos profesores a煤n no se les ha pagado y, ante las amenazas de tomarse los centros de votaci贸n como protesta, el mismo ministro de Defensa, Ar铆stides Mej铆a, ha dicho que no les permitir谩n ning煤n boicot a los comicios.
El cronograma electoral sufri贸 un ligero atraso aunque no repercuti贸 en la buena marcha del proceso electoral.