Honduras
El corazón de los hondureños palpitó amor y bombeó solidaridad. Las donaciones hicieron posible que la Teletón siga siendo una puerta de esperanza para miles de discapacitados.
Las más de 27 horas que duró la Teletón 2008 fueron un derroche de arte, alegría, emoción y, por sobre todo, hermandad para los compatriotas que presentan alguna deficiencia física o mental.
La meta era 30 millones de lempiras, pero el amor de la sociedad hondureña vale más que eso y lo demostró con la cascada de aportes hecha realidad.
Teletón 2008 comenzó el viernes a las 9:00 de la noche y en menos de dos horas ya se había recaudado casi dos millones de lempiras.
Bac-Bamer donó 1 millón de lempiras, mientras que la Elvel School se hizo presente con casi 400 mil lempiras, y así, en menos de media hora, la Teletón ya había recaudado 1 millón 400 mil lempiras.
La ayuda, llegando como la sangre al corazón, se hacía sentir en los cómputos anunciados con números cada vez más elevados.
Al mediodía de ayer sábado, los aportes sumaban 6 millones de lempiras, y cuando el sol caía la cifra alcanzó cerca de los 13 millones de lempiras.
Con botellones en mano, miles de ciudadanos recolectaron cientos de miles de lempiras.
Con donaciones millonarias o aportes de 1 ó 2 lempiras se fue formando una montaña de esperanza para los discapacitados.
Muy original resultó la idea de un grupo de personas que montadas en bicicleta recorrieron 300 kilómetros desde San Pedro Sula a la capital, y así lograron recolectar, durante el trayecto, donaciones previas por un monto de 500 mil lempiras.
Los fondos, además de financiar el mantenimiento de los centros Teletón en Tegucigalpa, San Pedro Sula, Santa Rosa de Copán y Choluteca, se usarán los recursos para terminar la clínica en Olancho.
Diunsa mostró que se toca el corazón y no el bolsillo a la hora de donar, al entregar 3 millones de lempiras en las últimas horas que le quedaban a la Teletón.