Honduras
Para hacerle frente al aumento del salario mínimo, la cúpula empresarial recomendó a sus agremiados que efectúen contrataciones directas o por obra con el fin de evitar los despidos masivos y dejar de lado el incremento salarial decretado por el Ejecutivo.
La decisión fue acordada por los presidentes y representantes de las 62 organizaciones del Cohep.
El presidente del Cohep, Amílcar Bulnes, expresó que ante el incremento desproporcionado del salario mínimo se recomienda a las entidades agremiadas que efectúen negociaciones directas con los trabajadores que así lo quieran, como una opción válida para no ser despedidos.
“Hacemos un llamado a (los patronos) a que pacten con sus trabajadores el salario que les pueden pagar.
Si los trabajadores están de acuerdo con recibir un ajuste de un 15 ó 20 por ciento, pacten, porque es una tragedia que un hondureño se quede sin empleo.
En caso contrario, las empresas harán lo que corresponda, porque se debe sobrevivir”, indicó.
Bulnes pidió al presidente Zelaya que reconsidere la decisión tomada el pasado 24 de diciembre, a efecto de proteger los empleos y generar nuevos puestos de trabajo, fomentar la estabilidad de precios, preservar el poder adquisitivo de los trabajadores y generar un ambiente favorable a la inversión.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Luis Larach, manifestó que la contratación directa es de las pocas opciones válidas que en este momento existen para preservar el empleo y la competitividad empresarial.
Dejó claro que respetan la ley y que en ningún momento sugieren a las empresas que desacaten el cumplimiento del salario establecido por el gobierno, por desproporcionado que sea.
Sin embargo, se debe frenar de algún modo el despido masivo de trabajadores que ya inició.
“A finales del año anterior advertimos que la maquila despidió a unos 15,000 trabajadores debido al impacto de la crisis financiera internacional”, dijo.
Los empresarios solicitaron instruir de inmediato a la dependencia competente para que modifique, de manera tripartita, la metodología técnica y no política para el establecimiento del salario mínimo.
Al respecto, el diputado Liberal José Simón Azcona expresó que no existe el ambiente en el Congreso Nacional para efectuar una reforma a la normativa laboral determinada por el Ejecutivo.
El asesor legal del Cohep, Armando Urtecho, explicó que solo mediante una reforma legislativa a la ley, que fue publicada en La Gaceta el 27 de diciembre del 2008, se podría reformar el salario mínimo vigente.
Los pequeños
El presidente de la Asociación Nacional de Medianos y Pequeños Industriales de Honduras (ANMPIH), Arturo Caballero, indicó que el gobierno debió brindar un trato diferenciado a su sector, así como lo dio a la industria maquiladora.
El Poder Ejecutivo optó por postergar la negociación salarial para los primeros días de febrero del presente año.
Bulnes expresó que el gobierno aceptó la propuesta del Cohep de manera parcial para no afectar a más 115,000 trabajadores de la maquila que exporta sus productos a países que en este momento transitan por una crisis económica.
“Nos preguntamos por qué razón no se brindó un trato similar a la Pequeña y Mediana Empresa (Pyme), que brinda empleo a más de 700,000 personas y que son los más golpeados con esta medida”, cuestionó Bulnes.
Otras opciones
La cúpula empresarial instruyó a todas sus gremiales para que apoyen a sus empresas agremiadas para que cada una de ellas presente un recurso de amparo con suspensión del acto reclamado ante la Corte Suprema de Justicia, al verse violentados sus derechos por la determinación del presidente Zelaya de incrementar el salario mínimo en forma desproporcionada hasta un 236%.
El Cohep pone a disposición de las empresas la debida asistencia legal.
El presidente de la Federación Nacional de Agricultores (Fenagh), Santiago Ruiz, indicó que deberán elevar el precio de los alimentos agropecuarios para compensar el incremento al salario mínimo.
Igual medida se teme en el resto de los sectores de la producción hondureña, una cadena de alzas de precios.
Adolfo Facussé
Gobierno hoy sí conocerá a empresarios
Despidos masivos y alza al precio de los productos de primera necesidad son las principales armas que el sector privado utilizará para contrarrestar los efectos generados por el incremento al salario mínimo 5,500 lempiras.
A la fecha, los empresarios pasaron de las advertencias a la práctica y desfilan ante las oficinas de la Secretaría del Trabajo para que se les calculen las prestaciones laborales a sus empleados.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, manifestó que los empresarios no tienen el tiempo de protestar en las calles, así como lo hacen profesores y sindicalistas.
“Las armas que tenemos serán el alza a los precios de los productos básicos y los despidos de empleados”, dijo el industrial.
De manera reciente propuso que se deje sin empleo a uno de cada tres trabajadores para compensar el alza salarial.
Facussé indicó que la otra opción es negociar un salario de manera directa con los trabajadores.
“Existe un principio constitucional entre el capital y el trabajo, nosotros creemos en ese principio”, indicó.
Según el empresario, por primera vez un gobernante decide “matar” a toda la empresa privada hondureña, que es la “más débil, cobarde y asustadiza que existe. Lo que hizo el gobierno es urgar a toda la empresa privada y la va a respetar.
El gobierno ha despertado al tigre y no sé qué pasará y quién se comerá a quién”, dijo.
Para el industrial, la empresa privada se defenderá con sus armas: despido de gente y el aumento de precios, gracias a las determinaciones del presidente Manuel Zelaya.
El industrial expresó que en este momento se encuentran más cerca del “principio del orden que del principio de la ingobernabilidad. Cuando la empresa privada comienza a actuar como lo hace en otras partes del mundo, entonces el gobierno tiembla”.
A través de la Secretaría de Comercio, continuó, se amenazó al industrial Jimmy Dacaret con que se le impondría una multa de 55 millones de lempiras en el caso de que eleve el precio del pan.
“Si el gobierno llega a ganar y derrota a la empresa privada, entonces quebrará el país y perderemos todos los hondureños”, lamentó.