Honduras
Eran cerca de las 7:00 de la mañana. Luchaba con el tráfico del día para llegar a su centro de trabajo, las asignaciones que tendría en la sala de belleza ocupaban su pensamiento.
Gissel Silva llegó buscando sus utensilios y su puesto de trabajo. De inmediato, su patrona la detuvo y la llamó aparte. Las noticias que tenía para ella no eran nada halagadoras.
“Solo entré al salón y me dijeron que estaba despedida, que viniera a que me calcularan las prestaciones”, dijo Silva con una gran preocupación.
La única justificación que según ella le dieron fue que no tienen dinero para pagarle el nuevo salario mínimo.
Dificultad
La situación que atraviesa Gissel no es nada fácil, pues es madre soltera y tiene dos niños que alimentar. Ahora no sabe cómo hará para encontrar trabajo lo más pronto posible para mantenerlos.
Asegura que está dispuesta a realizar cualquier trabajo.
Una de las posibles ocupaciones sería vender productos en las calles de la capital porque, según ella, en la mayoría de empresas realizan despidos masivos.
Y es que para obtener ingresos económicos, en estos momentos de dificultad, cualquier actividad comercial es valedera.
El sector empresarial se ha pronunciado en contra del incremento al salario mínimo aprobado por el presidente de la república, Manuel Zelaya Rosales.
Atenciones
El número de personas atendidas en la Unidad de Cálculo de Prestaciones se acerca a las mil, solo en Tegucigalpa. Y es que las consecuencias por el incremento al salario mínimo, al parecer, son más negativas que positivas.
Por un lado, las personas que antes tenían una fuente de ingreso para el sustento de su familia, quedaron en la calle de la noche a la mañana.
El sector empresarial ha asegurado que aumentar de un solo golpe un 60 por ciento al salario mínimo ha sido lesivo para el interés financiero de las diferentes empresas que son el motor de la economía.
Consideran que con esta medida se le está dando el tiro de gracia a muchos trabajadores que irán a las calles a engrosar el ejército de desocupados en nuestro país.
Muchas personas temen que la escalada de despidos que se ha registrado en los últimos días, en las pequeñas y medianas empresas, a la larga propiciará más descontento social, más inconformidad por parte de quienes no logran alcanzar un empleo.
Además de eso se van a incrementar lamentablemente el crimen y la delincuencia común y organizada.
Se estima que solo en Tegucigalpa existen 200 mil personas sin trabajo.
Para contrarrestar los despidos a nivel nacional, se recomienda implementar programas encaminados a mejorar la inversión en el sector público y privado, para tener un país apto para invertir.