Honduras
El nuevo gobierno deberá decidir entre efectuar una histórica devaluación del lempira o imponer un inédito “paquetazo”, únicamente, para compensar el impacto económico que tendrá el alza desproporcionada del salario mínimo en el Estatuto del Docente.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, hace cuentas con mano alzada y estima que la planilla de los profesores de educación pública se engrosará de manera legal con 14,000 millones de lempiras adicionales a partir de 2010.
Las opiniones del dirigente industrial y amigo del presidente Zelaya se presentan a continuación.
¿Cuál será el impacto de elevar el salario mínimo a 5,500 lempiras?
Advertimos que el mayor efecto de esta medida populista determinada por el señor presidente será enfrentada por el próximo gobierno, sea que gane el candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo, o el candidato por el partido Liberal, Elvin Santos.
Les tocará cancelar un incremento de 14,000 millones de lempiras a los gremios magisteriales.
¿Por qué razón?
El Estatuto del Docente está amarrado a los aumentos del salario mínimo.
El acuerdo suscrito entre la dirigencia magisterial y el presente gobierno fue de recibir a partir de 2010 un ajuste económico calculado sobre el incremento al salario mínimo registrado en los últimos años.
El aumento en 2007 fue de un 12 por ciento y el año anterior registró un 190 por ciento.
El gobierno debe ya a los docentes un incremento de 202 por ciento, que equivale a unos 14,000 millones de lempiras.
¿Cómo se enfrentará esta situación?
Se tendrá que imponer la “madre de todos los paquetazos económicos” o mediante la aplicación de una histórica devaluación del lempira frente al dólar.
Este problema es mayúsculo si lo comparamos con la ola de despidos y el cierre de las empresas que ya afecta al país.
¿La Andi especula con estas cifras para amenazar al gobierno?
Nada de eso. Una de las categorías del salario mínimo se llamaba servicios a las empresas, dejó de incrementarse durante el gobierno del presidente Ricardo Maduro para que no repercutiera en los estatutos y el incremento fuera aplicable por la inflación.
Esa categoría salarial estaba dividida en dos subcategorías que determinaban el salario para las empresas que tenían entre 1 y 16 empleados y de 16 trabajadores en adelante.
Los estatutos estaban indexados en la sección de 16 y más trabajadores, que al compararse con el alza salarial a 5,500 lempiras representan un incremento de un 190 por ciento.
¿Pero el mandatario llegó a un acuerdo con los docentes?
Sí, al inicio de su mandato el presidente Zelaya derogó el decreto aprobado durante el gobierno de Maduro y a partir del próximo año los aumentos los efectuará a partir de las variaciones al salario mínimo.
El presidente determinó el 24 de diciembre fijar un salario mínimo para los trabajadores de la zona urbana en 5,500 lempiras y para los del área rural en 4,055.
Desaparecieron las 10 categorías y las subcategorías de 1 a 16 empleados y de 16 trabajadores en adelante.
¿Usted está seguro que así ocurrirá?
Mire, el presidente Zelaya les regaló a los profesores más de 7,400 millones de lempiras cuando inició su gobierno. Ahora aplíquele a esa cifra al ajuste porcentual acumulado del salario mínimo.
El próximo gobierno pagará la cuenta de la generosidad de don “Mel” Zelaya.
La cúpula de la Andi se reunió con los canditatos, ¿cuál fue la reacción de ellos?
No puedo revelar en detalle los resultados de la conversación establecida con don Porfirio Lobo y con don Elvin Santos, me limito a decirle que les expusimos el resultado de nuestros estudios y de nuestros cálculos económicos.
Les dijimos que la nueva cuenta del estatuto del docente es legal y se deja como una bomba de tiempo que estallará en el nuevo gobierno.
¿Cuál será el impacto en el sistema democrático del país?
Los empresarios respondemos a esta situación con despidos de trabajadores y con el aumento de precios, de esta manera solventamos nuestros problemas, pero será el próximo gobierno el que enfrentará el costo social y minará el proceso democrático en nuestro país.
El pueblo protestará en contra Elvin Santos o en contra de Porfirio Lobo, porque añorará cuando el presidente Zelaya elevó el salario mínimo a 5,500 lempiras; en cambio, el nuevo mandatario aplicaría la “madre de los paquetazos” o una gigantezca devaluación de la moneda.
Este será el producto final de la medida aprobada por Zelaya.
¿Los candidatos presidenciales manifestaron su preocupación al respecto?
No puedo manifestar detalles de la conversación sostenida con don Elvin o con don “Pepe”. Estos señores están preocupados por los detalles de la contienda política que se avecina y, sobre manera, por quién será el ganador de ese proceso.
Pensamos que fue necesario advertirles respecto a la carga que enfrentarán.
Las cifras y datos que nosotros les presentamos son para que reflexionen y recapaciten respecto a lo que está sucediendo en el país.
Pero el candidato nacionalista ya se manifestó a favor de este aumento salarial.
Sí, don “Pepe” Lobo dijo estar a favor de esta medida. Una medida populista como la presente obliga a un candidato presidencial a decir: “sí estoy de acuerdo”.
Me dio la impresión de que los economistas que lo rodean no le advirtieron de manera previa del impacto del incremento salarial.
¿Por qué no puede brindar detalles?
No puedo decir qué hará o qué no hará. No puedo declarar lo que nos dijo don “Pepe” Lobo; ocurre igual con lo expuesto por don Elvin Santos.
Como le digo, ellos están preocupados por la campaña política y esas implicaciones. Comenzamos a advertirles de esta determinación tomada de manera voluntaria o involuntaria por el presidente Manuel Zelaya.
Usted critica de manera enérgica a la ministra de Trabajo, Mayra Mejía. ¿Por qué lo hace?
Esta señora se abstuvo de efectuar estudios para determinar la capacidad de las empresas para observar este aumento, tampoco analizó el impacto que esta medida tendría en las finanzas públicas futuras.
Los empresarios son comparados con vampiros que chupan la sangre del pueblo. ¿qué dice al respecto?
El director ejecutivo de ingresos (DEI) don Armando Sarmiento, dijo que las empresas reportaron utilidades por 1,180 millones de lempiras y que, por lo tanto, los empresarios tienen la capacidad de cancelar el alza salarial.
Sin embargo, las empresas tienen que pagar de manera adicional a sus trabajadores 1,200 millones de lempiras mensuales por concepto del referido incremento. Todas las utilidades de las empresas son consumidas en un mes.
Eso quiere decir que no existió un análisis de la capacidad de las empresas hondureñas. Es bueno saber que son las grandes empresas y los bancos los que acumulan estas utilidades.
El resto de la empresa privada la integran los micro, pequeños y medianos empresarios que no tienen la capacidad.
¿Los candidatos presidenciales le creyeron que deberán imponer la “madre de los paquetazos”?
(Don Adolfo ríe). En verdad no quiero decirle cuál fue la reacción de estas personas, o si los candidatos al conocer esta información efectuarán algo determinado.
El problema en este momento no les pertenece, sino que lo enfrentará el candidato ganador de las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
La primera obligación y tarea que tienen estos señores es ganar el próximo proceso electoral.
¿Usted califica como fructífera la reunión con “Pepe” y Elvin?
Creemos que fue importante que los próximos líderes del país se empapen de cuáles son las consecuencias de la generosidad del gobierno.
Este problema no es nuevo, se originó cuando se aprobaron los estatutos profesionales. Cuando se aprobaron, la población los vio como buenos, pero las opiniones fueron diferentes cuando comenzaron a aplicarse.
Advertimos a estos políticos que se tenga cuidado con estos regalos que se efectúan con el pisto que no les pertenece.
¿Cómo cree que el pueblo recordará al presidente Zelaya?
¡Ah!, con agrado rememorarán los actos del presidente bonachón, que cantaba y rasgaba en la guitarra las rancheras de José Alfredo Jiménez, mientras miles de empleados eran despedidos.
Algo así como el estilo del emperador Nerón, que tocaba su lira mientras ardía Roma.
¿No le parece que es fuerte la comparación?
A este señor lo estimo y lo considero mi amigo, pero no comparto el cierre de empresas.