Honduras
Sus ilusiones se apagaron el mismo día que vio la luz del mundo. Quienes le dieron la vida fueron los mismos que la condenaron.
En su mundo hay ilusiones y fantasías. Anhela estudiar y convertirse en una gran profesional, sin embargo, detrás de ella hay una negra sombra que acecha cada minuto de su vida.
Se trata de "Juanita", una pequeña de 10 años, que padece la misma enfermedad que apaga el aliento de al menos 200 personas al día en América Latina.
"Juanita" es portadora del virus del VIH, el único legado que le dejaron sus padres ya fallecidos.
Su historia
Su abuelita doña María es quien desde hace ocho años se ha hecho cargo de la menor, el mismo tiempo que la pequeña tiene de haber quedado huérfana.
Como si fuera poco, su precaria situación económica las ha obligado a tener que sobrevivir en condiciones infrahumanas, ya que son doce los miembros de la familia, quienes tienen que ubicarse en una casita de bajareque de aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho.
Cuando llega la noche se distribuyen en tres hamacas improvisadas elaboradas de sacos y una cama de madera que es utilizada por los más longevos del hogar.
Esta numerosa familia es sostenida por los abuelos; el jefe de familia trabaja cuando la oportunidad se lo permite, doña María vende en las calles, cuando puede, pescado y verduras
El fogón de la familia la mayoría del tiempo pasa apagado porque no tienen qué cocinar.
Su consternada abuelita doña María muy triste dice que uno de los factores que influyen en el mal estado de salud de la pequeña, es su crítica condición de pobreza. "Juanita" no cuenta con los recursos para tener una buena alimentación o vestimenta
Según su abuela, "Juanita" tenía dos años cuando sus padres murieron, para ese entonces los médicos ya habían diagnosticado en la pareja el avance del virus.
De inmediato supo que la pequeña nieta era portadora, desde entonces no ha descansado ni se ha dado por vencida para que su niñita pueda sobrevivir, ella cuenta el sacrificio que ha tenido que pasar con la esperanza de que la tendrá por mucho más tiempo, sin embargo confesó que le aterra pensar en el fututo de su nieta.
Lamentablemente la infante cada día se puso peor y fue necesario llevarla al mayor centro asistencial de la zona, fue ahí cuando los profesionales de la salud de común acuerdo decidieron remitirla al hospital del Tórax, dos meses estuvo interna. Desde entonces la cruz de la vida ha sido más pesada para la familia.
En la actualidad "Juanita" no ha recibido educación alguna, se alimenta cuando gente bondadosa o la suerte les sonríe, su piel ya presenta laceraciones que cada día junto al hambre le hacen pasar noches oscuras de desvelo, pero a través de su rostro irradia la esperanza de que un día su historia será diferente.
Cifras
Según estimaciones de la Secretaría de Salud, Honduras ocupa uno de los primeros lugares en Centroamérica de casos de VIH-sida.
Las cifras oficiales revelan que en la actualidad hay al rededor de 23 mil personas portadoras; sin embargo, se calcula que hay un subregistro que contabiliza al rededor de 63 mil personas infectadas.
Del total de casos de VIH, alrededor de unos 14 mil niños han resultado afectados e infectados por el llamado mal del siglo.
En Honduras cerca de un 51 por ciento de los casos corresponden a mujeres, situación que ha sido calificada por Programa de las Naciones Unidas para el combate del VIH-sida, entre otras instituciones, como una "feminización" de la enfermedad en el país.