Honduras
Ante la delincuencia común y organizada que abate el país, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez puntualizó que los hondureños desean vivir en paz.
De acuerdo con un informe del Observatorio de la Violencia, en 2008 se registraron 7,235 muertes violentas, de estos 4,473 fueron homicidios, el cual refleja un repunte de un 25 por ciento con relación al año 2007.
Esto significa un promedio de 12 homicidios por día, uno cada dos horas.
Asimismo, el informe indica que de la cifra de homicidios el 36 por ciento se cometieron a manos de sicarios, lo que significa unos 1,600 casos.
Asimismo, señala que los días de la semana por los que más corre la sangre son los sábados y domingos.
El informe revela que los departamentos más violentos del país lo encabeza Cortés, seguido de Francisco Morazán.
La ola de secuestros es imparable, la mayoría de los casos no trascienden públicamente. La impotencia invade a los hondureños, la fragilidad del gobierno para brindar protección ante los asesinatos, secuestros y asaltos es evidente.
El ministro de Seguridad, Jorge Alberto Rodas, fue llamado a rendir cuentas esta semana al Congreso Nacional.
“Tenemos tanta necesidad de la paz interior, de la serenidad interior, así como de la salud”, expresó el cardenal Rodríguez en la homilía dominical celebrada en la iglesia Catedral.
El cardenal recomendó acercarse más a Jesús para poder enfrentar el futuro con confianza y hasta con alegría.
“Hoy hemos llegado a creer que no hay problemas que no seamos capaces de resolver mediante un poco más de poder, de dinero o de organización; es equivocado”, expresó.
“Hay preguntas que la gente nunca se plantea, qué sentido tiene nuestra vida, qué sentido tiene la vida de un criminal que secuestra, que mata, de un sicario, qué sentido tiene, de aquel que está pidiendo rescate o del que está pidiendo impuesto de guerra, que sentido tiene eso, a ¿dónde le va a llevar?, se preguntó.
Perdón
El líder de la Iglesia Católica interpretó la lectura dominical del Santo Evangelio que refiere a un paralítico al cual Jesús le perdonó los pecados y le dijo que se levantara, tomara su camilla y se fuera a su casa.
“Hoy nuestra Honduras es como ese paralítico, no necesitamos cosas exteriores, necesitamos perdonarnos y perdonar y pedir perdón a Dios”, indicó.
“No es posible seguir a Jesús viviendo como paralíticos, atrapados por el inmovilismo, por la inercia, por la pasividad”, lamentó el cardenal.
“El perdón puede ponernos de pie a las dificultades que estamos viviendo en Honduras, no las vamos a poder enfrentar con el odio, con la confrontación, con la lucha; no nos vamos a poder curar de nuestras enfermedades si el corazón está lleno de odio”, recalcó.
Por su parte, el editorial de Fides, órgano oficial de la Iglesia Católica, se refirió al problema de la delincuencia.
“Los hondureños vivimos actualmente en un clima de inseguridad y confrontación. A pesar de los esfuerzos que realizan las autoridades para brindar seguridad a toda la ciudadanía los hechos delictivos se multiplican en toda la geografía nacional”.
“Igualmente es lo que sucede con el ambiente de disenso y enfrentamiento que se respira en todo el país. En medio de la inseguridad manifestada en el número de personas asesinadas que son reportadas a diario”, expone la iglesia Católica.
No entiendo como está tan tranquilo el gobierno
El candidato presidencial del Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa, dijo ayer sentirse profundamente preocupado por el nivel cada vez creciente de la inseguridad en el país.
“Estoy preocupado cómo a nivel internacional se comenta el alto nivel de inseguridad que hay en Honduras”, dijo el político al retornar de Estados Unidos.
“No entiendo cómo el gobierno del presidente Zelaya está tan tranquilo”, expresó en alusión a la política de seguridad de la actual administración.
Dijo que, así como van las cosas, “nadie va invertir en un país que está en guerra”.
Lobo Sosa dijo que él continuará ofreciendo seguridad al pueblo hondureño y seguirá la lucha por mejores precios de la canasta básica.
Lamentó que el gobuerno nada ha hecho por incentivar a las familias pobres hondureñas especialmente en momentos en que las remesas intrernacionales han disminuido.
Ola de violencia conduce a la ingobernabilidad
De acuerdo al Observatorio de la Violencia, Honduras vive en una situación epidémica en comparación con los indicadores de las Naciones Unidas.
Las Naciones Unidas expone que de 0 a 5 muertes violentas por cada cien mil habitantes es un país que está en caos, de 5 a 10 es una situación de crisis.
Honduras tiene de 10 a 40, por lo que se está viviendo una situación casi epidémica de la violencia”, dijo el presidente del Codeh, Andrés Pavón.
“Los índices de violencia es una situación de alerta y preocupación, a eso se debe el control que cada día tiene el crimen en las instituciones públicas”, añadió.
A juicio de Pavón la imparable ola de delincuencia conduce al país a la ingobernabilidad.
“Por la oportunidad de los actuales funcionarios le han dado al crimen, la oportunidad de posicionarse en todos los sectores”, lamentó.
Según el análisis, en el 2008 hubo 4,473 homicidios, unos 900 más en relación a 2007.
El 36 por ciento de estos homicidios los cometieron sicarios.