Honduras
Un viejo adagio dice que “cuando se quiere se puede” y cuando se trata de lograr metas en la vida, nada más cercano a la verdad. Julia Ledezma es un ejemplo de ello.
En aquellos días de 1998 en los que Julia comenzaba a laborar como cajera de la Despensa Familiar, estaba lejos de imaginar lo que la vida le regalaría.
Poco a poco el interés mostrado al desarrollar una encomiable labor, su responsabilidad, honestidad y perseverancia le permitieron que sus superiores pusieran los ojos en ella y la extraordinaria labor que hacía. De cajera pasó a ser la tesorera y tres años más tarde llegó un nuevo ascenso como subadministradora de la empresa. Hoy en día ve como imposible que a pesar de la capacidad demostrada por el resto del equipo, fuese ella la asignada para una posición tan importante como gerente de la tienda.
El secreto
Honduras conmemora hoy, junto al resto del mundo, el Día Internacional de la Mujer y qué mejor manera de celebrar que demostrando que las mujeres catrachas son de armas tomar y pueden destacar en cualquiera de las tareas que les toque desempeñar.
Así como ese millar de mujeres, Julia ha sabido poner en alto a las féminas, pero su éxito no ha sido nada fácil de lograr. Estar en uno de sus mejores momentos le ha costado largas horas de trabajo, tomar para sí las responsabilidades de la compañía y dejar de lado momentos gratificantes y relajantes. “Estoy muy orgullosa de que me dieran la responsabilidad de tener a cargo una tienda”, dice con suma satisfacción, mientras sus manos se mueven nerviosas al ver la grabadora que colocamos frente a ella.
Julia jamás se imaginó que sus logros hoy en día sirvieran de ejemplo a otros, y que sus ascensos no se quedaran encerrados entre las paredes de la Despensa Familiar, ubicada en la colonia El Pedregal.
Un día normal no es sencillo, levantarse una mañana y desarrollar los quehaceres de casa, como madre de dos talentosas jovencitas, Mireya Carolina (24), estudiante de odontología en la Unah, y Katherine Fabiola (17), estudiante de bachillerato en Ciencias y Letras. “Ambas estaban pequeñas cuando me inicié como cajera en la Despensa Familiar”, dijo Julia. Como tantas mujeres hondureñas, Julia forma parte de la larga lista de jefes de hogar, desempeñando su rol de madre y padre y a la vez sus actividades dentro de la empresa.
Esa responsabilidad de cumplir eficientemente con ambas tareas hoy en día es motivo de orgullo, cuántas mujeres pueden decir con sumo placer “lo logré”, ya que no solo en casa sus hijas se muestran satisfechas con el ser que les dio la vida, sino también en su trabajo, en donde diariamente le toca decidir las acciones a tomar que mantengan en primer lugar a una empresa tan reconocida.
Decidir qué es lo mejor para la empresa y su equipo humano, decidir sobre la mejor forma de orientar las políticas internas, decidir sobre la base de una empresa que busca estar entre las primeras en preferencia, es una tarea delicada, pero los conocimientos que Julia ha obtenido en sus diez años dentro de la compañía la ayudan a desempeñar sus responsabilidades.
Sus largas horas de trabajo le han permitido demostrar que Honduras cuenta con profesionales altamente calificados, lo que se reconoce en la figura de esta hondureña, quien tiene a su cargo 17 empleados, en quienes descansan parte de sus responsabilidades, el trabajo en equipo le validan los éxitos logrados hasta el momento.