Honduras
A kilómetros se sabe que falta poco para llegar al pintoresco municipio de Güinope, en El Paraíso.
Este pequeño poblado, ubicado unos 50 kilómetros al oriente de la capital, está de fiesta, celebrando desde el 5 al 8 de marzo su tradicional Festival de la Naranja, que este año cumple su vigésima séptima edición.
En agradecimiento por la fertilidad de sus suelos, que cada vez aumentan la producción de este cítrico, los güinopeños realizan desde hace 27 años el festival.
La tranquilidad de la comunidad se ve perturbada con la llegada de turistas que quieren probar el exquisito vino de naranja, los dulces, las jaleas y las conservas que, producidos artesanalmente, mantienen viva una tradición de generaciones.
Este año no podía ser diferente. La música folclórica de antaño, los juegos y la venta de platillos tradicionales invaden las calles desde el jueves hasta hoy domingo cuando los visitantes se despidan del pintoresco municipio.
Exquisito vino
La plaga de ‘mosca’ en la década de los 70 casi acaba con las plantaciones de naranjas en todo Güinope. Esta “desgracia” se convirtió en una bendición para los pobladores de la zona, pues marcó el nacimiento de un comercializado producto: el famoso vino de naranja.
Al ver que las frutas se perdían, doña Carmen Rivera de Izaguirre, dueña de un naranjal, recibió una receta de su hermana Julia, para darles una mejor utilidad a las pocas unidades que le quedaban.
“No sé cómo ella aprendió a hacer el vino, pero me dijo que sacara el jugo de las naranjas y que las hiciera reposar en barriles de madera de roble”.
Desde ese entonces y con las capacitaciones que ha recibido de la Escuela Agrícola El Zamorano, doña Carmen ha venido perfeccionando el proceso de elaboración del producto, a tal grado que su finca La Trilla, se ha convertido en la mejor destilería de vino de la zona. Según sus propietarios, las mejores ventas se reportan en el Festival, la Semana Santa y la Navidad. Cuatro de las seis manzanas de tierra que ocupa La Trilla, están pobladas por árboles de naranja, que inclusive comercializa en los mercados de Tegucigalpa.
Güinope, fue fundado en 1747 por el señor Esteban Rodríguez. Su nombre en lengua indígena significa “en el agua de las palomas”. El cultivo de la naranja fue introducido a la zona por el padre Francisco Antonio Márquez.
El festival que inició en 1981, gracias a la idea de la alcaldesa de aquel entonces, Isabel Zelaya, celebró por primera vez este año un carnaval amenizado por las Chicas Band. Juegos tradicionales como el palo encebado, encostalados y campeonatos de futbolito fueron parte de la celebración que cerró con la elección de la madrina de del Festival de la Naranja y una fiesta bailable en plena plaza central del pueblo.