Honduras
Su cuerpo torturado y sin vida ya tenÃa que ser preparado para sepultarlo. Una vez crucificado, lacerado su costado con una lanza y cometida tremenda atrocidad en contra del Hijo de Dios, debÃa buscársele un lugar para descansar en paz.
El Santo Entierro de Cristo se conmemoró el pasado viernes en el centro de la capital con una masiva participación de feligreses.
El mensaje de reflexión por parte de la Iglesia Católica se hizo sentir en cada uno de los presentes, quienes vivieron como hace más de dos mil años todo el sufrimiento que Jesús pasó para salvar de sus pecados a la humanidad.
Centenares de personas se dieron cita para presenciar la solemne y tradicional procesión que inició pasadas las 5:00 de la tarde.
Toda la avenida Cervantes, convertida en una gigantesca alfombra multicolor por donde pasó la imagen de la virgen Dolorosa hacia el sepulcro sagrado, perfectamente montado en la capilla del Santo Entierro ubicada en la iglesia El Calvario.
Los fieles acompañaron en su dolor a MarÃa Magdalena; La Verónica, que enjuagó el rostro de Jesús; a Juan, el último apóstol que quedó acompañando a las mujeres, entre ellas MarÃa y Martha, hermanas de Lázaro; y José de Arimatea y Nicodemo.
La procesión con la urna del Hijo del Hombre, que inició en la iglesia La Catedral, siguió hacia la antigua Casa Presidencial, pasó por enfrente del palacio legislativo, tomó toda la avenida Cervantes, dobló por El Arbolito y luego recorrió toda la avenida Cristóbal Colón para finalizar en la iglesia El Calvario.
En el camino hacia el sepulcro sagrado, la multitud realizó varios descansos, sobresaliendo por su colorido y vistosidad el preparado por la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño.
Fueron alrededor de 25 esculturas las que participaron en la procesión, las cuales forman parte del patrimonio religioso del paÃs y año con año la gente espera verlas de cerca.
Durante la procesión, la banda de las Fuerzas Armadas de Honduras hizo más real el drama tocando pasos de música fúnebre.
Antes de conmemorar el santo entierro de Jesús se realizó una pequeña procesión de la hermandad de la venerada imagen del Cristo de la Misericordia en la Catedral.
Esta imagen no es más que Cristo como único redentor, clavado en la cruz, acompañado con sus ángeles y al pie de él la simulación del purgatorio.
El fervor de los católicos reforzó la procesión con la firme espera de su resurrección.
Fervor religioso
Centenares de capitalinos acompañaron a Jesucristo fallecido a su última morada en sepulcro sagrado, montado en la ijkglesia El Calvario.