Honduras
La tranquilidad que hasta hace unos años reinaba en el interior de la comunidad pech, Santa MarÃa del Carbón, es tan solo un recuerdo. El tráfico y consumo de drogas en la zona es cada vez más común.
La venta clandestina que al llegar la noche provoca la euforia de los consumidores, quienes hacen disparos al aire, obliga a los indÃgenas a permanecer encerrados en sus viviendas desde las primeras horas de la noche.
"Esto se ha vuelto una preocupación para nosotros ya que no queremos que nuestra juventud esté involucrada en delitos de narcotráfico, pues siempre hemos vivido pobres pero en paz", dijo Severiano Ernesto Mendoza, vicepresidente de la tribu Pech.
Muertes
La circulación de droga en la comunidad ha permitido que varios jóvenes sean consumidores asiduos, situación que ha dejado como resultado la muerte de dos indÃgenas. El problema es difÃcil de atacar por sà solo, por lo que solicitan de la presencia de la PolicÃa Preventiva de forma permanente. "Nosotros le suplicamos al presidente de la República que nos construya una posta policial, pues por nuestra propia cuenta es difÃcil", expresó Mendoza.
Y es que en la actualidad la aldea es custodiada por elementos del ejército, para quienes su misión más importante es la protección del bosque, con el fin de frenar la tala indiscriminada que se ha producido en los alrededores de la comunidad pech.
Alcohol
La proliferación de cantinas es otra de las preocupaciones de los indÃgenas, ya que pese a que existe una prohibición de venta de bebidas alcohólicas que abarca a todo el municipio, la medida no es acatada en la comunidad.
Son 11 cantinas las que funcionan en la aldea pech, es decir que hay una cantina por cada barrio, pues son 12 barrios los que existen en la comunidad, con un total de 300 casas.
Los expendios han sido denunciados ante las autoridades, pero al parecer cuentan con la protección de polÃticos que impiden el cierre de los bares. Los lugares en su mayorÃa son de propietarios ladinos.
Según los lÃderes de la comunidad, lo más preocupante es que en las cantinas se les vende bebidas hasta a los menores de edad. En los lugares se consume desde chicha -bebida preparada con yuca o maÃz fermentado- hasta productos envasados que son llevados de municipios cercanos. "Nosotros queremos que a través de EL HERALDO se den a conocer estos problemas, para que se divulguen a nivel nacional y tal vez de esta manera sean escuchadas nuestras voces", concluyó el representante de la tribu.
Acciones
Pablo Córdova, presidente del consejo de protección de la niñez, manifestó que a través de los lÃderes de cada barrio de la aldea pech se han realizado actividades de prevención con los jóvenes.
Las acciones van encaminadas a concienciar a los niños y jóvenes sobre las consecuencias de ingerir bebidas, asà como drogas.