Honduras
El ex diputado y ex gerente de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), Alonso Valenzuela, dijo ayer que “entre el reducidísimo círculo de hierro cercano a ‘Mel’, integrado por amargados sociales, borrachos, drogos y corruptos, la peor influencia la aporta la señora Rodas”.
El ex funcionario se refirió en estos términos indignado porque la canciller, Patricia Rodas, atribuyó las críticas del obispo Darwin Andino contra el gobierno al hecho de que es pariente de Valenzuela, miembro del Partido Nacional, y que este lo habría influenciado.
Para Valenzuela, cada vez que la ministra de Relaciones Exteriores abre la boca le “salen sapos, culebras y alacranes”.
Pariente
“Efectivamente, el obispo Andino es mi cuñado, poco lo veo personalmente pues es un hombre de Dios muy dedicado a su labores, y ni yo intentaría influir en su forma de pensar, ni él lo permitiría; por otro lado, estoy retirado de la política activa”, dice en una nota girada a EL HERALDO.
Refiriéndose al presidente Zelaya, el ex gerente de Hondutel expresa que “hace tres años y medio era una buena persona, normal, buen amigo, demócrata y liberal; hoy, y por la influencia del ‘agua de calzón ideológico’ que le ha dado y le da la señora Rodas, ‘Mel’ es un sujeto dispuesto a perseguir y hasta enviar a matar al que se oponga a que continúe en la presidencia hasta que se muera dentro de 20, 30 ó 40 años”.
Compañía
“‘Mel’ comenzó su gobierno acompañado por quienes lo llevaron al poder, grandes líderes liberales; un año después los desacreditó y los despidió a patadas, y los sustituyó por los de la pandilla de ‘Alí babá’ que hoy forman su desastroso gobierno”.
Agrega que “no es cierto que el pueblo hondureño exija que ‘Mel’ se quede en la presidencia, eso solo lo desean unos pocos anarquistas radicales que reciben buena plata en la Casa Presidencial, y los lanas que lo acompañan en el gobierno.
Los demás hondureños no queremos saber más de ‘Mel’ después de las elecciones de noviembre. ‘Mel’ ya no es liberal, pero sí es un hombre muy enfermo, enfermedad que le inoculó doña Patricia Rodas”.
* La cifra:
8 meses. le faltan al presidente Zelaya para abandonar el poder, según la actual Constitución.