Encuesta: La corrupción en Honduras ">
Honduras
Cuando el ciudadano Manuel Zelaya Rosales asumió la presidencia de la República en el estadio Nacional, el 27 de enero de 2006, Honduras era una de las economías más sólidas de Centroamérica y de Latinoamérica.
Su antecesor Ricardo Maduro le heredó un país en crecimiento, con unas finanzas públicas sanas y con una enorme disponibilidad de recursos externos para invertir en la reducción de la pobreza.
Cuando el gobernante entregue el poder, en 245 días, su sucesor recibirá un país sumido en una profunda contracción económica, con una pesada masa salarial, una escasa inversión extranjera, un creciente gasto corriente y una desaceleración en la recaudación tributaria que lo puede obligar a regresar a los temidos “paquetazos” para cumplir con las demandas de los sectores organizados, principalmente los docentes.
Algunas variables
Un ligero repaso por las principales variables macroeconómicas pone en perspectiva el grave retroceso que experimenta la economía del país en los últimos cuatro años y las consecuencias que se avecinan no parecen ser las mejores para los hondureños.
Por ejemplo, el comportamiento del gasto corriente que en 2005, el último año del gobierno del presidente Ricardo Maduro, fue de 28 mil millones de lempiras, ya para el año pasado se había disparado en 45 mil millones de lempiras y se prevé que este año será de 49 mil millones.
Otro punto es la masa salarial, que en 2005 cerró con 13 mil 719 millones de lempiras, pero el año pasado se disparó hasta crecer a 25 mil 311 millones de lempiras y se estima que 2009 cerrará con 27 mil 512 millones de lempiras.
El mayor impacto es el Estatuto del Docente y los aumentos salariales otorgados a la burocracia.
El producto interno bruto creció en 4.1 por ciento en 2005 y, según los datos oficiales, este año apenas será de 2%.
Plan de país
Para expertos nacionales y extranjeros, la crisis financiera global tendrá un mayor efecto negativo por la falta de políticas coherentes para enfrentar esa situación externa y los asuntos domésticos, temas que han sido desplazados por la consulta popular -cuarta urna-.
A ocho meses de que la actual administración concluya su periodo de cuatro años, los sectores productivos avizoran un oscuro panorama por la ausencia de un plan anticrisis, tal como lo han realizado los países vecinos.
Sin embargo, el problema más grave para el presidente que resulte electo en las elecciones generales del 29 de noviembre será la creciente masa salarial, subraya Arturo Alvarado, ex secretario de Finanzas.
Agrega que solo el incremento para cubrir la partida salarial del sector docente para este año es de 3,000 millones de lempiras.
El presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Manuel Bautista, dice que de no aplicarse las medidas correctas no se podrán revertir los resultados negativos que se han experimentado en los primeros meses de 2009, por ejemplo el desempleo y la caída de las exportaciones de bienes, entre otros.
Advertencias del FMI
El Fondo Monetario es el organismo internacional mejor certificado para evaluar el desempeño económico de sus países miembros.
Misiones del FMI visitan Honduras por lo menos cuatro veces al año, en la que se reúnen con representantes del sector público y privado para analizar el camino que el país ha transitado y el que está por recorrer.
La última misión técnica que estuvo en el país -del 23 de febrero al 5 de marzo- practicó la revisión del artículo IV, en la que se define un bosquejo de Honduras en el corto y mediano plazo.
El equipo técnico, el que estuvo dirigido por el jefe de la misión, Alejandro López Pineda, y el representante residente en el país, Mario Garza Gómez, concluyó que la crisis global tendrá un efecto negativo en las perspectivas en 2009.
Como resultado del debilitamiento de las exportaciones, remesas y la inversión privada la misión presentó el siguiente escenario base: el crecimiento del producto interno bruto se desacelerará al menos a 1.5%, los bajos precios del petróleo podrían ayudar a que el déficit de cuenta corriente externa baje a 8% del PIB y el déficit en la balanza de pagos se sitúe en alrededor de 300 millones de dólares.
“El staff enfatizó que lo que se avecina en el contexto externo y doméstico ha generado mayores riesgos adversos”, dice una parte de la consulta del Artículo IV. Agrega que el menor crecimiento puede debilitar los indicadores de solidez bancaria y aumentar las vulnerabilidades.
El presidente del CHE sostiene que esas perspectivas que plantea el Fondo Monetario no contrastan con las metas optimistas que el gobierno ha fijado para este último año de gobierno del presidente Zelaya Rosales.
Para los técnicos del FMI, sin la corrección de la política económica, las perspectivas de Honduras a mediano plazo pueden volverse insostenibles.
El escenario base muestra que mantener al mismo tiempo una política monetaria flexible, un tipo de cambio fijo y una posición fiscal expansionista es incoherente con un déficit de cuenta corriente externo menor a 8-9% del PIB en el mediano plazo, o con fuertes influjos de capitales; con lo que se podrían alcanzar niveles de reservas internacionales netas extremadamente bajos para el 2010-11.
Asimismo, el escenario mostró que son necesarias las reformas a los fondos públicos de pensiones y empresas públicas, y que los déficit relativamente bajos no serán suficientes para prevenir un deterioro adicional en la composición del gasto público a menos que los aspectos estructurales sean tratados.
Las autoridades hondureñas y la misión acordaron que la prioridad de la política económica debe ser mantener la estabilidad macroeconómica y establecer los fundamentos para un crecimiento sostenido.
“La misión señaló que políticas macroeconómicas sólidas son necesarias para evitar mayores pérdidas de las reservas y reducir el riesgo de un ajuste en la balanza de pagos”.
Honduras y Nicaragua, países miembros de la Alba, son los únicos en Centroamérica que no han logrado arreglos con el Fondo Monetario.
Tema pendiente del nuevo gobierno: devaluación
La política cambiaria del país es otro de los temas pendientes en la agenda del próximo gobierno.
La última misión del FMI que estuvo en Honduras consideró que un régimen de tipo de cambio flexible contribuiría a proteger la posición externa y aliviar la carga a la política monetaria, según los resultados de la reciente consulta del Artículo IV.
La misión argumentó que la recomendación anterior de dejar que la banda del tipo de cambio avanzará lentamente en línea con los diferenciales de inflación (como se hizo en el período 2000-04), y proporcionando mayor flexibilidad dentro de la banda en el corto plazo, continua siendo apropiado para Honduras bajo las condiciones actuales.
Para el presidente del Colegio de Economistas, Manuel Bautista, las cifras del tipo de cambio real señalan que las exportaciones de bienes han perdido competitividad con el sistema de cambio fijo.
Agrega que la política cambiaria del país deberá ser analizada por las próximas autoridades del país para buscar el mecanismo idóneo.
* La cifra: 700 Millones de dólares pedirá Honduras al FMI para blindar la economía de los efectos de la crisis financiera mundial.