Honduras
La administración de Manuel Zelaya Rosales abrió de par en par las bóvedas del país al magisterio.
Durante los últimos 40 meses de gobierno, los maestros se han llenado las bolsas de dinero y ni siquiera se ha podido lograr el cumplimiento de los 200 días de clases en las escuelas y los colegios en los últimos tres años.
El gasto en Educación se elevó sin ningún control entre el año 2006 y lo que va de 2009, ante el impacto generado por el Estatuto del Docente y la complacencia gubernamental a las demandas del magisterio.
Para el caso, hasta el último año de gobierno del ex presidente Ricardo Maduro (2005), el país invertía alrededor de 11,900 millones de lempiras en el sistema educativo.
El gasto en este sector en la presente administración se ha elevado al grado que durante 2008 se invirtió una cifra de aproximadamente 17,900 millones de lempiras, es decir, hubo un incremento de 6,000 mil millones de lempiras en el transcurso de 40 meses.
Sin embargo, esta millonaria cantidad se ha diluido en un 70 por ciento en el pago de salarios, ya que según lo ha reconocido el propio titular de Educación, Marlon Brevé, son solamente alrededor de 2,000 millones de lempiras los que se ejecutaron el año anterior en inversión educativa no salarial.
Según Brevé, para 2009 se proyecta un presupuesto de 20,000 millones de lempiras, aunque aún el Poder Ejecutivo no lo remite al Legislativo para su discusión y posterior aprobación.
Pese a la millonaria inversión, el sistema educativo hondureño sigue rezagado, sufriendo los viejos males de la deserción, la repitencia, la escasa cobertura en secundaria, la unidocencia y otras deficiencias que empeoran ante las huelgas del magisterio durante el período escolar.
“En este gobierno es donde más recursos se han asignado a Educación, pero los resultados todavía no se pueden medir ni se pueden evaluar... Lamentablemente, este gobierno ha destinado la mayor cantidad de recursos, pero los resultados todavía son muy pobres”, opinó el analista y especialista en temas de educación, Julio Navarro.
Se estima que durante 2006 se impartieron alrededor de 160 días de clases en el período escolar, en 2007 fueron entre 180 y 190 y en 2008 se habla de entre 170 y 175 días de clases.
En lo que va de 2009 ya se suma la pérdida de alrededor de cinco días de clases, sin incluir aquellos centros educativos, como el Jesús Aguilar Paz o Mixto Hibueras de la capital, que estuvieron paralizados casi por un mes ante la falta de maestros.
En resumen, la calidad todavía no llega a las aulas de clases en el país.
Gasto
El excesivo gasto nació en agosto de 2006, cuando el gobierno decidió cumplir parte del Estatuto del Docente tras un mes de huelga que le habría costado la cabeza al ex secretario de Educación Rafael Pineda Ponce.
En aquel entonces, el gobierno se comprometió a pagar más de 7,000 millones de lempiras en aumentos, diferidos en tres años, a la clase magisterial.
El acuerdo contemplaba aumentos al valor de la hora clase, aumentos a los colaterales que reciben los maestros y la creación del Bono de Ajuste Social y Calidad Educativa (Pasce), que se asignará a los maestros hasta 2010. El bono representa un monto de 12 mil lempiras al año para cada maestro.
Antes del conflicto, el Ejecutivo ya había creado el programa Matrícula Gratis, que significa un gasto de casi 400 millones de lempiras por año.
El gobierno inyecta recursos a las escuelas y colegios a través de esta iniciativa para permitir el ingreso gratuito de los niños y jóvenes al sistema educativo, pero siempre se hacen cobros a inicios de año a los padres de familia, de ahí el cuestionamiento de varios sectores al funcionamiento de esta iniciativa.
“Se han distribuido más de cuatro millones de textos de español y matemáticas en los centros educativos, el analfabetismo lo hemos logrado bajar de casi un millón a 600 mil compatriotas y vamos a seguir trabajando para bajarlo más”, sostuvo el secretario de Educación.
En rendimiento escolar, la niñez hondureña sigue reprobada en materias como matemáticas y español. Y es que a 2008 el rendimiento en matemáticas fue de 53.4 por ciento y en español fue de 58.2 por ciento.
Aunque la cifra se encuentra por debajo del 60 por ciento, en los últimos años ha habido una recuperación significativa que augura el cumplimiento de las metas Educación para Todos (EFA), trazadas para 2015, sostienen las autoridades educativas.
Corrupción
Entre 2008 y 2009, el gobierno se vio obligado a pagar millones de lempiras a maestros que fueron contratados de forma ilegal a través de las direcciones departamentales de Educación que hay en el país.
Las investigaciones hechas arrojaron que al menos 8,000 maestros fueron contratados el año anterior sin las estructuras presupuestarias que se requieren y, por si fuera poco, el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) logró detectar irregularidades en otras 12 mil plazas de docentes en el sistema educativo.
Al final, el gobierno terminó pagando salarios a docentes en medio de las irregularidades que ya habían sido comprobadas, ante una amenaza de boicot al inicio del año escolar de 2009.
Según las autoridades de Finanzas, se pagaron más de 1,000 millones de lempiras al margen del presupuesto que se había definido para el año anterior. Las anomalías costaron la cabeza de varios directores departamentales de Educación.
Inprema
El excesivo gasto obligó al gobierno a apropiarse de la cuota patronal y las deducciones de los maestros que cotizan al Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema).
El Ejecutivo acumuló una deuda de casi 2,500 millones de lempiras con el Inprema, producto del incumplimiento de la cuota patronal y la retención de las deducciones por préstamo y aportación que el Inprema hace a los docentes.
La millonaria deuda generó recientemente la paralización del sistema educativo, acción que obligó al presidente Manuel Zelaya a comprometerse a pagar “a plazos” la deuda al Inprema.
El año anterior, el gobierno pagó alrededor de 1,000 millones de lempiras en bonos a un plazo de tres años y este año se comprometió a pagar el resto de su deuda en efectivo, en pagos a partir del 15 de mayo.
Lo más preocupante es que, a partir del próximo año, el nuevo gobierno tendrá que volver a negociar el cumplimiento del Estatuto del Docente, pues los acuerdos que se suscribieron en 2006 se vencen en 2010, dejando así a la nueva administración atada a una bomba educativa.
* COMPLACIENTE: Entre las peticiones de los maestros ha estado la destitución de dos ministros de Educación. El mandatario los ha complacido con la retirada de uno.
Ejecutivo propicia crisis en la UNAH
El sistema educativo se encuentra en crisis en todas sus dimensiones.
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) alcanzó ayer 35 días de paro ante una huelga que mantienen los docentes en demanda de incrementos salariales.
Y es que el gobierno aumentó el salario mínimo sin medir el impacto que la medida generaría en los estatutos del país.
Los profesores del alma máter demandan aumentos de un 64 por ciento, pues su estatuto establece los sueldos en base al monto del salario mínimo.
Se estima que, de indexar el salario mínimo a la UNAH, el gobierno tendría que erogar una suma de alrededor de 800 millones de lempiras al año.
En medio de la crisis, las autoridades de Finanzas han reconocido que sería imposible pagar los incrementos salariales que demandan los docentes, pues están por encima de la capacidad económica del país. Sin embargo, no se tomaron la molestia de medir ese mismo impacto antes de la aprobación del mínimo.
La decisión del gobierno tiene ahora a miles de estudiantes universitarios en incertidumbre ante el temor de perder su período académico.
En la UNAH hay alrededor de 60 mil estudiantes en todo el país y, aproximadamente, 3,300 profesores que imparten clases.
El gobierno no se ha interesado en el conflicto.