Honduras
El desmoronamiento del edificio del Poder Judicial Armando Ávila Banegas, en San Pedro Sula, no hizo más que dejar al descubierto otro bochornoso acto de corrupción.
Este monumento, valorado en más de 200 millones de lempiras, quedó prácticamente inservible tras el terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter.
Sus paredes y repellos cayeron como turrones de azúcar.
La edificación se comenzó a construir en la administración del ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, Armando Ávila Banegas, quien curiosamente murió en un accidente aéreo cerca de la zona donde ayer se registró el epicentro del terremoto.
La edificación se terminó de construir en la gestión de Miguel Ángel Rivera Portillo. Vidrios quebrados, paredes rajadas, puertas desplomadas, techos caídos. Poco quedó en pie y nada quedó en buen estado. La obra estuvo a cargo de la desaparecida Nacional de Ingenieros.
“Una noticia de esa naturaleza no solo la lamentamos porque hay una destrucción de una edificación del organismo judicial hondureño, sino porque esto representa una tragedia para el país en relación a otras obras y el efecto que ha tenido”, manifestó la ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Vilma Morales.
Admitió que la edificación judicial sampedrana presenta “un sinnúmero de problemas”.
“Voy a comenzar por el primero, no se encontró en ningún espacio del Poder Judicial, ni en la propia alcaldía municipal, el plano ni el permiso de construcción de ese edificio”, manifestó.
Asimismo, las garantías de la obra estaban vencidas, no hubo una supervisión adecuada, añadió. No fue factible ejecutar acciones para que el Estado incurriera en pérdidas.
Responsabilidades
Al conocer de esta irregularidad, el pleno de la anterior CSJ lo puso del conocimiento del Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
“Lo que hicimos fue turnarlo a la institucionalidad correspondiente. Producto de una investigación, el ente contralor llegó a conclusiones que dejaron constancia de la irregular construcción de esta sede judicial”.
“Se emitieron pliegos de responsabilidades que a su vez, cuando fue recibido por la Corte Suprema de Justicia, fueron turnados al Ministerio Público en la gestión del (ex fiscal general) Roy Edmundo Medina, sin que hasta la fecha sepamos cuáles fueron las acciones que se ejecutaron”, informó Morales.
En ese sentido pidió al ente acusador del Estado ejecutar acciones que conduzcan a deducir responsabilidades penales. En su momento se denunció que hasta una diosa Temis que se había adquirido y recepcionado, desapareció sin conocerse su paradero ni los responsables.
Lo que se sabe es que existieron dos procesos de contratación para edificar el Palacio Judicial.
“Nacional de Ingenieros fue la firma constructora de ese edificio, tal como aparece en los contratos que fueron suscritos, una primera parte en la gestión del desaparecido ex presidente de la CSJ, Óscar Armando Ávila Banegas, y posteriormente una ampliación que se dio en los últimos tiempos de la gestión de Miguel Ángel Rivera Portillo”, detalló.
Fue un contrato directo de más de 86 millones de lempiras y posteriormente una ampliación por igual valor. Hasta ahora los costos de la obra son de mucho valor por mejoras que se tuvieron que hacer en la gestión de Morales.
* La obra se comenzó a construir en la administración de Armando Ávila Banegas, quien murió cerca de la zona de epicentro del terremoto.