Honduras
Los recibieron y los despidieron con protestas.
En medio de este ambiente se clausuraba ayer la 39 Asamblea General de Estados Americanos (OEA).
Decenas de sampedranos y estudiantes de distintas universidades se tomaron las calles para pronunciarse en contra de la cuarta urna y al despilfarro de dinero que el gobierno está invirtiendo para promoverla.
Los ciudadanos expresaron sus ideas aprovechando la presencia de los 34 cancilleres del continenete americano y elevaron su voz a la comunidad internacional pidiendo que se debe respetar la Constitución de la república de Honduras.
En desacuerdo
“Ya estamos cansados que el gobierno siga gastando millones de lempiras en promover la cuarta urna, cuando el país está sumergido en extrema pobreza e inseguridad, qué ha pasado con los afectados por el terremoto, hay hondureños que aún no reciben ningún tipo de ayuda es injusto lo que hacen “, dijo Lorena Rodríguez.
Como ella, otros ciudadanos dejaron sus labores para salir a las calles a protestar. “En la ciudad existe desempleo, un sistema de salud deficiente, focos de pobreza por todos lados, los sampedranos no debemos permitir el continuismo y solo uniéndonos lograremos que se respete la constitución”, expresó Sergio Bendaña.
Por su parte, los estudiantes de varias universidades dejaron sus aulas de clases por unas horas declarando que salieron a las calles para no permitir el continuismo del actual gobierno y que desde ya se preparan para organizarse y seguir pronunciándose.
Mientras varios sampedranos protestaban de forma pacífica al otro lado de la calle un grupo de empleados del gobierno pedía el apoyo para reformar la Constitución a través de la polémica cuarta urna.
Pago adelantado
Su protesta no tuvo eco pues varios de los empleados expresaron que desde el sábado varios altos funcionarios de la casa de gobierno recogieron firmas en varios restaurantes de la ciudad pagando sumas de dinero acordando también dar mil lempiras a cada hondureño por participar en la protesta.
Pese a que en la ciudad se desplegaron por lo menos cinco cordones de seguridad, ninguno de ellos pudo evitar la manifestación de los ciudadanos.
También un grupo de mujeres de la asociación Colectiva de Mujeres Hondureñas (Codemuh) protestó en las afueras de la catedral San Pedro Apóstol para exigir al gobierno les cumpla con sus demandas entre ellas: que exista igualdad de género en el país, mayores y mejores oportunidades de empleo para las mujeres, investigar los femicidios y promover el respeto al derecho laboral.
Para los protestantes, sus demandas también formaban parte de la promoción de una cultura de paz y de no violencia.