Honduras
El Poder Legislativo parece estar bajo estado de alerta.
La mayoría de los diputados originarios del interior del país se encuentran concentrados en esta capital, atentos de una eventual convocatoria a sesiones durante el fin de semana, informó Manuel Velásquez, parlamentario del departamento de La Paz.
Los legisladores que viven fuera de Tegucigalpa retornarán a sus lugares de origen hasta segunda orden, debido a que el Congreso Nacional se ha declarado en sesión permanente ante la crisis política provocada por el presidente Manuel Zelaya Rosales, que en abierto desafío a un fallo de la Corte Suprema de Justicia pretende realizar una encuesta ilegal este domingo.
La comisión
El Congreso creó la Comisión Especial la tarde del jueves, a iniciativa del diputado democristiano Ramón Velásquez Nazar, con el propósito de investigar al mandatario por “no prestar debida atención a los problemas de interés nacional y por no acatar los fallos judiciales en detrimento del Estado de Derecho”.
El informe sería del conocimiento del pleno en horas de la noche, al reanudar la sesión.
La Comisión Especial la integran los diputados Ricardo Rodríguez, Toribio Aguilera, Rigoberto Chang Castillo, Enrique Rodríguez Burchard y Wilfredo Castellanos.
Según los analistas, con el informe de esta comisión se pretendía defenestrar al presidente de la República, basado en un funesto precedente en 1992 en que el Congreso Nacional destituyó a uno de los presidentes de uno de los poderes del Estado (el abogado Oswaldo Ramos Soto).
Minutos antes de que el Congreso Nacional reanudara la sesión la madrugada de ayer viernes, el presidente Manauel Zelaya Rosales abandonó la Casa Presidencial con una cara de tranquilidad.
El país está en tranquilidad, pasamos el Jordán”, añadió en forma jocosa, tras aseverar que ahora “la suerte está echada”.
“Lo demás depende del Congreso Nacional”, subrayó Zelaya agradeciendo a los comunicadores por haber cubierto la jornada del viernes en la que, junto a un grupo de agitadores de izquierda, se introdujo en las instalaciones de la Fuerza Aérea para sustraer los materiales de la cuarta urna que allí estaban custodiados.
Al final, después de los análisis de los líderes políticos del Congreso, la cúpula militar y las consultas que hicieron a la embajada de Estados Unidos, concluyeron que la destitución del presidente Zelaya no abonaba a la gobernabilidad democrática y que no era prudente combatir la ilegalidad del mandatario con una ilegalidad perpetrada por el Congreso Nacional.
* Atentos: No se descartó que el CN sesione este fin de semana en caso de que el clima político se agudice ante la insistencia de Zelaya de practicar la encuesta.