Honduras
Son pocas las horas que continuarán abiertos los supermercados capitalinos ante un potencial anuncio de toque de queda y el riesgo que desborden actos de violencia, entre simpatizantes del capturado presidente Manuel Zelaya.
En el supermercado Paiz del Centro Comercial Los Próceres, se mantenía saturado de consumidores que hacían fila con sus carritos de compra llenos de alimentos y en espera de ser atendidos por los cajeros.
Guardias privados del centro de comercial solicitaron a los clientes que se encontraban en los diversos negocios a que agilizaran sus compras porque cerrarían las puertas en las próximos minutos.
Mientras tanto, en las gasolineras de varios sectores de la ciudad se visualiza desde tempranas horas de la mañana largas filas de consumidores imperando la desesperación en los ciudadanos.
El miedo a que ocurra un desabastecimiento de los carburantes ha vuelto insuficientes las estaciones de servicio.
Aunque los precios se mantienen en 61.38 lempiras el galon de gasolina regular, 65.29 lempiras el galon de super y 60.34 el galon de diesel, la zozobra es que se disparen los precios.