Honduras
El eco de los hondureños diseminados en Estados Unidos a favor de la sucesión constitucional de Manuel Zelaya por Roberto Micheletti se hizo sentir.
Desde tempranas horas de ayer, los hondureños organizados en Estados Unidos han reaccionado y manifestado su apoyo a las acciones emprendidas por las Fuerzas Armadas de Honduras, el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público.
José Lagos, presidente de la Unidad Hondureña en Miami, Estados Unidos, emitió un comunicado en el que afirma “apoyar la decisión del Congreso Nacional de Honduras de destituir a José Manuel Zelaya Rosales, ante su pretensión inconstitucional de reelección y de nombrar de forma interina al ingeniero Roberto Micheletti”.
Para esta unidad, la situación fue propiciada por el mismo Zelaya, “ya que estaba en forma desafiante desacatando una orden judicial de llevar a cabo una consulta popular sobre la cuarta urna, cuyo material había sido confiscado y él mismo (presidente) lo sustrajo de forma turbulenta de las instalaciones de la Fuerza Aérea y había llegado hasta destituir al jefe de las Fuerzas Armadas, en contra del sistema judicial y la Constitución de Honduras”.
José Lagos solicitó a la comunidad catracha, tanto en Honduras como en EE UU, mantener la calma, tener paciencia, confianza y apoyar la transición del gobierno del presidente Roberto Micheletti.
“Sabemos y estamos seguros de que gobernará con justicia, respetando las instituciones del país y la Constitución, además de cumplir el compromiso de mantener y realizar de forma transparente las elecciones generales programadas para el día domingo 29 de noviembre y el traspaso de poder en enero de 2010”, dijo Lagos.
La Unidad Hondureña en Miami está solicitando el apoyo de varios legisladores de EE UU para que ayuden al nuevo gobierno de Honduras.
Francisco Portillo, de la Alianza de Miami por Honduras, dijo que el país no podía dirigirse al continuismo del presidente Manuel Zelaya; “la cuarta urna tenía dividido a nuestro país, le hacemos un llamado urgente al pueblo hondureño a que pelee por la defensa de la Constitución y sus preceptos”.
El líder argumentó que ellos aportan en gran medida a la economía del país y por eso deben ser escuchados.
Texas y Luisiana apoyan
Jorge Rivera, de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac) y presidente de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas, contó que en los próximos días estarán enviando al Departamento de Estado de la Unión Americana un comunicado donde dan a conocer los puntos por los cuales se procedió a una transición política en el país, para que el nuevo mandatario sea reconocido por la comunidad internacional.
En un comunicado emitido por la asociación Hondureños Unidos, en Luisiana, también se da un voto de respaldo a las acciones emitidas en la sucesión de Zelaya.
El comunicado (firmado por Lucas Barrios, presidente; Mario Zerón, vicepresidente; Óscar Ávila, asesor de la presidencia; y María Dolores Canizales, secretaria) repudia el constante accionar al margen de la ley de Zelaya con el afán de continuar en el poder.
Este grupo de catrachos destaca que las acciones ejercidas durante el pasado domingo fueron coordinadas por el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y las Fuerzas Armadas de Honduras, y todas fueron enmarcadas en la Constitución de la república.
“El mensaje que queda claro es que nadie está sobre la ley, ni siquiera el presidente de la república, y esto debe ser un mensaje para todos los funcionarios y gobernantes del mundo”, relata el comunicado.
El llamado de los líderes hondureños en el extranjero va dirigido a la comunidad internacional y solicitan comprensión y entendimiento de los motivos que llevaron a esta sucesión constitucional, que fue generada por el propio Zelaya, ante sus pretensiones inconstitucionales de reelección.
Por el contrario, solicitan a la comunidad internacional, a la Organización de Estados Americanos y a las Naciones Unidas que rechacen los comentarios y la intromisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ya que “no tiene autoridad moral ni necesitamos de su injerencia en los asuntos de Honduras, que solo competen a los hondureños resolver”.