Honduras
Un grupo de personas que pretendía trasladarse a Tegucigalpa, para unirse a los manifestantes que apoyan al ex presidente Manuel Zelaya, se tomó la carretera que de Olancho conduce a la capital.
Dicha acción está causando daños a la libre movilización, la industria y el comercio, y se suscitó desde la tarde del lunes a la altura del sector de Limones, en el valle de Lepaguare.
Hugo Alberto Espinal Lobo, uno de los dirigentes protestantes, dijo que en la toma hay gente de todo Olancho y para mañana esperan refuerzos de los sectores populares, pues no piensan declinar en su propósito de oponerse a las nuevas autoridades.
“La intención no era tomarse la carretera, nosotros veníamos de Catacamas, Dulce Nombre de Culmí y Santa María del Real con destino a Tegucigalpa para apoyar a los compañeros, pero, al pasar por Limones, un retén de militares se opuso a que continuáramos e incluso dispararon contra las llantas de los siete vehículos en que nos trasladábamos”, dijo Espinal.
Reacción militar
Al respecto, el coronel Roger Maldonado, máximo jefe militar en Olancho, Colón y Gracias a Dios negó la acusación de los manifestantes en el sentido de que los soldados dispararon contra los autos que los trasladaban a Tegucigalpa.
“Es cierto, nosotros tenemos desplazadas tropas en algunos sectores olanchanos, pero lo hacemos con la intención de favorecer a la misma población y de evitar el desorden que muchos quieren hacer sin necesidad”.
“Yo más bien hago un llamado a la calma, a la reflexión, pues todos somos hondureños y queremos vivir en un ambiente de tranquilidad, sin temor a nada”, agregó Maldonado.
Entre los manifestantes estaba el abogado y máximo dirigente de la Unificación Democrática en Olancho, Marco Ramiro Lobo, quien estimó que “estamos viviendo una situación sumamente complicada, porque hay violación a la ley y eso ha generado las protestas y la desobediencia civil”.