Honduras
Los representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), se reunieron esta mañana con los magistrados de la sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y prevé hacerlo con la sociedad civil.
A su llegada al aeropuerto Toncontà este mediodÃa, la presidenta de la comisión, la venezolana Luz Patricia MejÃa, dijo que no se reunirán con el presidente Roberto Micheletti ni con ninguno de los funcionarios de su gobierno. No obstante, sà sostendrá encuentros con agentes policiales y militares de alto rango.
Las reuniones oficiales, que se realizarán en Tegucigalpa y San Pedro Sula, concluirán con la presentación de un informe por parte de los delegados.
"No vamos a emitir declaraciones o conclusiones" antes de elaborar el informe, sostuvo el vicepresidente de la CIDH, Victor Abramovich.
La visita concluirá el viernes con un comunicado de la organización y una conferencia de prensa, aseguró Abramovich.
El gobierno manifestó que la misión de la CIDH pudiera traer una "visión parcializada".
"Si entendemos que esta Comisión Interamericana de Derechos Humanos depende de la OEA, nos tiene que preocupar si no traen ya una visión parcializada", dijo la vicecanciller Martha Lorena Alvarado a un canal de televisión.
"Creo que es lÃcito que nosotros como gobierno, como Estado, tengamos ciertas reservas de lo que pudiera salir de un análisis de ellos en cuanto a su objetividad y su acceso a todo", enfatizó.
La misión espera relevar información y recibir denuncias sobre violaciones a los derechos humanos "cometidas en el contexto del golpe de Estado del 28 de junio".
La CIDH solicitó realizar una visita a Honduras por haber recibido información "preocupante", que consistÃa en denuncias sobre detenciones, amenazas y agresiones cometidas por las fuerzas de seguridad contra partidarios de Zelaya.
El dirigente sindical Rafael AlegrÃa informó que se reunirán esta tarde con la misión, a la que entregarán "un sinnúmero" de casos de violaciones a los derechos humanos, entre asesinatos, heridos, golpeados y fracturados.
Las denuncias por parte de organizaciones de derechos humanos en Honduras y de los lÃderes del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado aumentaron la semana pasada cuando varias manifestaciones que demandan el retorno del presidente derrocado derivaron en violentos disturbios y daños a comercios.
Mientras el presidente del Colegio de Periodistas de Honduras, Elan Reyes, aseguró que los atentados contra los medios de comunicación, como el perpetrado contra EL HERALDO el sábado pasado, serán denunciados ante la comitiva de la CIDH.
Reyes dijo a una radio local que los comunicadores sociales hondureños son amenazados constantemente y algunos medios han optado por solicitar resguardo a la PolicÃa para garantizar su seguridad.
La policÃa reportó alrededor de un centenar de detenidos que fueron liberados en su mayorÃa, luego de los disturbios de la semana pasada. Once personas permanecen arrestadas y los demás fueron puestos en libertad, mediante una resolución discutida, al enfrentar acusaciones de sedición y daños a la propiedad.
Oficialmente se han reportado tres muertes, pero la resistencia asegura que son seis los fallecidos.
Para Alvarado, el principal derecho que se ha violado en Honduras es el de los jóvenes a la educación. "Si hacemos un análisis, es realmente terrorÃfico que se hayan asaltados las escuelas, que se hayan tomado a la fuerza centros educativos, que se estén aterrorizando a padres, maestros, niños y poniendo en precario el futuro de los niños", dijo la vicecanciller.
Los gremios de educadores constituyen una de las columnas principales del llamado Frente de Resistencia contra el Golpe que a diario se moviliza para demandar el retorno de Zelaya.
Los padres de familia se han concentrado en los centros educativos para resguardar a los maestros que imparten clases y han sido objeto de amenazas por parte de otros colegas.
Según Alvarado, una comisión negociadora del gobierno de Roberto Micheletti viaja Washington para realizar "nuevos acercamientos (con) embajadores y personas que pueden hacer un cambio en la OEA".