Honduras
El dinamismo comercial de Honduras está en manos de la red vial de la nación, pero esta permanece sumergida en el desastre y el abandono.
Desde hace varios años, las vías de comunicación en Honduras se han convertido en verdaderas trampas mortales, en obstáculos para la celeridad en la comunicación vial e, indudablemente, en una barrera para el dinamismo comercial del país.
Los países que han tenido un importante desarrollo económico acelerado ha sido producto del interés particular y especial en la infraestructura vial.
Es por esta razón que el sector empresarial del país deplora el lamentable estado en que permanecen las carreteras de la nación, pese a que tiempo atrás Honduras contaba con la mejor infraestructura vial de la región.
La vida útil de la red vial en Honduras sencillamente ha colapsado.
"Si valoramos, lo más importante es que debido al mal estado de las carreteras y la pésima señalización se han perdido muchas vidas humanas, producto del mal mantenimiento de las carreteras", comentó Óscar Galeano, asesor del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
Polos destrozados
Los sectores comerciales e industriales de las zonas norte, sur, oriente y occidente han padecido las consecuencias de contar con una red vial destrozada. Una reducción en la celeridad para la entrega de mercaderías y una mayor fuga de divisas para la importación de repuestos para equipo pesado son solamente algunas de las situaciones que ha tenido que enfrentar el sector comercial ante la desastrosa red de comunicaciones del país.
El más palpable ejemplo es el que se vive en la carretera que comunica a la capital de la república con la zona sur.
Hacia aquel lugar, la capa asfáltica ya perdió su vida útil, tramos como el que se encuentran a la altura del kilómetro 3 lo comprueban. Le siguen otras fallas a la altura del Cerro de Hula, así como todo un corredor de unos 17 kilómetros desde Jícaro Galán hasta San Antonio de Flores.
Esta carretera permite la movilización de mercaderías que entran por el puerto Henecán. Por esta arteria circulan mercaderías provenientes de Asia, entre ellas vehículos y materias primas, también permite el fluido comercio entre Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Pero también por esta red circula el 30 por ciento del combustible que se consume en la nación y que mayoritariamente tiene como destino las ciudades de Tegucigalpa y Comayagua.
En dirección al norte, la complicación es mayor, sobre todo en sectores como el desvío de Pitosolo y a la altura del Lago de Yojoa. Esto sin tomar en cuenta los atrasos que generan las obras de infraestructura que forman parte del Corredor Logístico y del Canal Seco.
Por esta vía se moviliza la mayoría del comercio hondureño. Por aquí se distribuye el 70 por ciento del consumo de combustible de la nación, las exportaciones agrícolas que de la zona sur parten a Europa y Estados Unidos, así como los productos que del exterior ingresan al país, así como a El Salvador.
Serias dificultades ocurren igualmente en la red de circulación del oriente, donde las fallas parecen ser interminables y comienzan en las cercanías de la ciudad de Tegucigalpa, particularmente en el kilómetro 4 y en cerca del cerro de El Uyuca.
Por esta arteria se moviliza gran cantidad de producción agrícola ganadera y la relacionada con la interacción comercial entre Costa Rica, Nicaragua y Honduras.
La carretera que comunica el occidente con la zona norte también se ha convertido en un reto, ya que aquí la afectación se da por el comercio que entra y sale a Guatemala y que hasta se relaciona con el aspecto turístico.
Obras paralizadas
Leticia Aguilar, directora del Fondo Vial, confirmó que "en el mes de mayo se paralizaron en la red pavimentada y no pavimentada todos los proyectos a raíz de la falta de aprobación del presupuesto de la República. No había certidumbre de los fondos que se iban a asignar y hubo que paralizar las obras mientras no se definiera la cantidad exacta del presupuesto".
En la red no pavimentada se venía trabajando en 48 sectores, sin embargo, todos están paralizados gracias a las deudas que el gobierno de Manuel Zelaya dejó. Solo a ellas se les debe unos 62 millones de lempiras, saldo que tiene que ser cancelado para retomar las obras.
Con respecto a la red pavimentada, hay 12 tramos carreteros cuyos trabajos se encuentran también detenidos por falta de pago. En ellos se necesitan más de 250 millones de lempiras para cancelar deudas y continuar con los contratos. Es decir que en total se requiere una inversión de 312 millones de lempiras para reiniciar las obras de reparación.
Pero, según cifras de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), se requieren unos 100 millones de dólares -es decir, alrededor de 1,900 millones de lempiras- anuales para darle mantenimiento preventivo a la infraestructura vial.
"No tenemos los fondos necesarios para poder dar el mantenimiento adecuado a toda la red vial y entonces, en general, se encuentra la red vial en el parámetro de malo y regular", reconoció Aguilar.
En el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya se había estipulado un techo de 1,046 millones de lempiras para el mantenimiento de las carreteras, pero con la nueva aprobación del presupuesto se designó al Fondo Vial 1,375 millones de lempiras.
El total de la red oficial carretera de Honduras es de unos 14,000 kilómetros, de los cuales 3,000 son pavimentados y 11,000 no pavimentados.
Existe una red no oficial debido a la falta de un censo que revele la cantidad de kilómetros de carreteras construidas por empresas privadas u organismos internacionales. Se calcula que estas vías constituyen más de 14,000 kilómetros.
"Por ley, al Fondo Vial deberían dárseles 2,400 millones de lempiras. No podemos dar atención al 100 por ciento de la red vial porque no existe presupuesto y la prioridad siempre es la red pavimentada, porque es el patrimonio más grande que tiene el país y es por donde circula la producción a nivel nacional y para exportación", comentó la funcionaria.
Enormes costos
Las pésimas condiciones de las carreteras tienen un impacto directo en quienes las utilizan, que van desde la inversión de tiempo hasta de recursos financieros.
Solo en la carretera que de la capital conduce a San Pedro Sula, regularmente un vehículo particular invierte unas tres horas en promedio, pero con el actual estado de las carreteras y los tramos en construcción, esta misma unidad podría tardar entre cinco y seis horas.
La inversión no solo es en cuestión de tiempo, pues las condiciones de la red vial en general deterioran las unidades, provocando así que el país invierta millones de dólares en la adquisición de repuestos en el exterior.
Opción de solución
Los países que han logrado desarrollar las vías de comunicación lo han hecho involucrando al sector privado para desarrollar y administrar de los proyectos.
Los países que han logrado superar esta etapa ya no construyen ni carreteras, ni pasos a desnivel, ni casetas de peaje, debido a que son concesionadas, siempre considerando que las condiciones sean beneficiosas para el país.
Actualmente existen alrededor de cuatro empresas nacionales que pueden desarrollar estos proyectos, sin embargo, para director del Cohep, es importante que se involucre a empresas u organismos internacionales para garantizar la transparencia.
Un caso exitoso de concesionamientos de carreteras es el actual manejo que realiza la Cuenta Desafío del Milenio Honduras, con su proyecto de transporte que va más allá de ampliar en 108.9 kilómetros los 294 de la principal vía de comunicación del país, la carretera CA-5 norte.
Además está la pavimentación de 56.6 kilómetros que comprenden los tres tramos carreteros de la red secundaria con mayor rentabilidad económica del Honduras. "La cuenta del milenio cuando seleccionó sus carreteras utilizó entre sus filtros las carreteras que contribuyen al crecimiento económico.
Para el caso, en caminos secundarios tenemos las carreteras de Sonaguera, Comayagua-Ajuterique-La Paz y Cholueteca-Orucina, que son verdaderamente rentables", explicó Martín Ochoa, director de la Cuenta del Milenio Honduras. Ochoa agregó que con "en carreteras de cuatro carriles y pavimentadas se logra menos tiempo de movilización y menos costos y esto se traduce en menos horas de trabajo y más rentabilidad de las empresas".
* Unicas obras: La carretera CA-5 es la única que se mantiene bajo reconstrucción, pero bajo el proyecto de la implementación del Canal Seco y corredor logístico.
Las medidas preventivas
* Peso: medida. Una de las acciones que deben ser implementadas para prevenir el deterioro de la red carretera del país es la implementación de medidas para el control de peso. Entre las acciones que se pueden aplicar están el uso de básculas.
* Peaje: controles. Debido a que por las carreteras hondureñas circula gran cantidad de vehículo de naciones vecinas, se ha planteado la idea de ubicar casetas de peaje para garantizar el mantenimiento de las mismas.
* Obras: mantenimiento. Las acciones preventivas en las carreteras contribuyen a que los daños en la capa asfáltica sean menores y, por lo tanto, se disminuyan los costos de reparación en las principales arterias carreteras.
* La cifra: 39, 569 Es la cantidad de vehículos que, en promedio, diariamente circulan por la carretera CA-5, que comunica Tegucigalpa con San Pedro Sula.