Honduras
El embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, sabía que el ex presidente Manuel Zelaya quería convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, al margen de la Constitución de la República, y que por esa intención iba a ser separado del cargo.
Así lo reveló el presidente interino, Roberto Micheletti, en una entrevista en el programa "Frente a frente", de canal 5, en la que remarcó que se hicieron varios intentos para que Zelaya desistiera de disolver los poderes del Estado, en reuniones en las que participó Llorens como mediador.
Los encuentros
Detalló el dignatario que fueron cinco los encuentros de este tipo que se sostuvieron entre amigos y funcionarios de Zelaya, así como otros liberales, además de Micheletti.
"Nos reunimos tres ciudadanos liberales de los que creemos en la democracia con el señor Hugo Llorens, en su casa en la embajada norteamericana, con su asistente que se apellida Simons, Patricia Rodas, Enrique Flores Lanza y el ex presidente Zelaya, y el tema era no hacer la encuesta poniéndole la palabra ‘constituyente’, le decíamos a Manuel Zelaya delante del señor embajador", aseveró. A la cuarta reunión, Micheletti y Llorens no asistieron y fue esa sesión en la que Zelaya había desistido de invocar directamente a la Constituyente en la encuesta de opinión.
Micheletti fue informado de este último punto por otras personas que llegaron a la reunión, dijo.
"Mis amigos lograron sacarle un documento que decía que la encuesta no iba a decir ‘constituyente’, sino con otra forma de realizar una encuesta; al fin estábamos de acuerdo en que realizara la encuesta sin que mencionara la constituyente", indicó. Llorens, después de las reuniones, se comprometió a convencer a Zelaya a no convocar a la Constituyente, pero Micheletti desconoce si el diplomático hizo ese esfuerzo.
"Desgraciadamente no sé si le faltó tiempo o no pudo y de allí para allá aparte, una situación que nos compromete a nosotros a tomar una decisión que es lo que pasó el domingo 28 de junio".
No obstante, Micheletti aseguró que en la última reunión Zelaya informó que había cambiado de opinión y que había decidido " que la encuesta se tenía que hacer con la constituyente".
Rechazo
Según Micheletti, Llorens supo de la sustitución que se iba a efectuar el 28 de junio porque lo llamó para advertirle que esa acción sería repudiada por Estados Unidos.
"El jueves de esa semana (25 de junio), por la noche, recibí una llamada del señor embajador y me dijo que por favor reflexionará, que íbamos a cometer algo que nos arrepentiríamos y que su gobierno no nos iba a reconocer si destituíamos a Manuel Zelaya".
Micheletti le contestó a Llorens: "ya que usted escuchó todas las conversaciones, le pido que hable con él y que no insista en lo de la constituyente, que eso es ilegal e inconstitucional y acarrearía problemas en el futuro".
En la primera reunión, la ex canciller Patricia Rodas hizo gala de su palabrería para acusar a Estados Unidos de ser promotor de golpes de Estado, aseguró Micheletti.
"La primera noche no se me olvida, Patricia Rodas habló durante una hora 25 minutos y en su disertación le dijo al señor embajador: "si en esta casa se han dado todos los golpes de Estado, refiriéndose a la embajada de Estados Unidos, y el señor embajador no dijo nada porque era un mediador".
Todas las pláticas fueron largas, de 6:00 de la tarde a 11:00 de la noche, pero lamentó que esto no resultara para que el ex presidente dejara el proyecto de la Constituyente.
El Ejército ejecutó el 28 de junio (día en que Zelaya iba a realizar una encuesta de opinión para que la gente decidiera si se convocaría a una Asamblea Nacional Constituyente) una orden de captura contra el ex mandatario por varios delitos relacionados con la encuesta y lo expulsó a Costa Rica.
Luego, el Congreso Nacional separó del poder Ejecutivo a Zelaya, que fue sustituido por Micheletti, hasta ese momento presidente del Poder Legislativo.
El mandatario también habló sobre los avances que en el país han tendio las negociaciones con respecto al Acuerdo de San José, y ratificó que el punto sobre la restitución del ex presidente Manuel Zelaya era "prácticamente imposible" que se diera.