Honduras
Cómo se vive un dÃa en la Escuela AgrÃcola Panamericana El Zamorano?
Para responder a esta interrogante, un equipo de dos reporteros acostumbrados a realizar entrevistas y hacer fotografÃas se sumó durante un dÃa a las difÃciles tareas que realizan en el campus los estudiantes de paÃses como Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, Bolivia, Paraguay y otra gama de naciones de América Latina y el Caribe.
Para empezar, es estrictamente obligatorio adquirir una fuerte dosis de disciplina, entrega, sacrificio, dedicación y, sobre todo, extrema vocación.
¿Por qué?, porque cumplir al pie de la letra las obligaciones de una jornada en el Zamorano no es tarea fácil para nadie.
Lo primero es que un dÃa regular de obligaciones inicia a las 3:00 de la mañana para algunos y a las 4:00 de la mañana para otros.
Todo alumno tiene que experimentar el ejercicio de arriar vacas hacia la planta de ordeño en donde aguardan grupos de jóvenes a eso de las 4:00 de la mañana.
La misión es extraer la leche de las vacas, proporcionarles alimento y verificar sus condiciones de salud.
Mientras eso ocurre en la planta de ordeño, en otra zona del campus varios estudiantes se preparan para salir al campo a cultivar la tierra, algunos a alimentar tilapias, otros a recolectar huevos de las granjas y otra serie de actividades que incluyen el repaso de las materias en las aulas de clases.
Para José Leonardo Miranda, un joven de primer año, originario de Olanchito, Yoro, el sueño de convertirse en un ingeniero en ciencia y producción agrÃcola es el motor que lo empuja a tirar de un azadón todas las mañanas sin importar el dolor que siente en sus manos y el sudor que corre por su frente.
"La verdad es que siempre me han gustado las cosas del campo, yo aspiro a ser ingeniero en ciencia y producción agrÃcola y espero poder lograrlo", dice el joven mientras coloca varias semillas de lechuga en una pequeña parcela de tierra.
El Zamorano es un centro de estudios superiores que alberga alrededor de 1200 jóvenes que aspiran a convertirse en ingenieros, unos en ciencia y producción agrÃcola, otros en agroindustria alimentaria, otros en desarrollo socieconómico y ambiente o en agronegocios.
El campus se encuentra ubicado sobre el Valle de Yeguare, a unos 20 minutos al oriente de la capital.
Granja
En una corta visita por el centro de investigación avÃcola el equipo de reporteros de EL HERALDO estuvo a punto de sufrir una baja sensible.
Johny Magallanes, reportero gráfico, casi se fractura su brazo izquierdo en una caÃda mientras captaba la imagen de dos jóvenes estudiantes que recolectaban huevos en una de las habitaciones donde permanecen las aves.
Gerardo Murrillo es el encargado del módulo y explicó que en esta sección no solo se aprende a tratar con las aves, sino también a realizar proyectos de investigación.
"En estos momentos estamos experimentando con una sustancia que sirve para quitar el estrés de la gallinas por efectos del calor", confiesa el experto.
Una de las caracterÃsticas que posee la Escuela AgrÃcola Panamericana El Zamorano es que aquà todos los estudiantes aprenden haciendo, es decir, primero se repasa y analiza la teorÃa en las aulas y en seguida se lleva a la práctica.
Semillas
En otra zona del campus, mientras transcurre la fresca mañana, varios jóvenes acomodan sacos de frijol y maÃz en la denominada planta de procesamiento de semillas.
Según Jaime Nolasco, encargado de la planta, en esta área los alumnos aprenden a empacar, preservar y analizar granos como el maÃz y los frijoles que se comercializan dentro y fuera del campus.
Mientras los jóvenes empacan y almacenan granos en esta sección, otros alumnos analizan la elaboración de algunos productos alimenticios en el laboratorio de análisis de alimento.
Protegidos con gabachas, guantes, mascarillas y lentes, los alumnos de El Zamorano aprenden a analizar y a definir la calidad de productos como por ejemplo un simple yogur.
En esta sección se han realizado descubrimientos como la extracción de alcohol de fibra de palma para fines de biocombustibles, dice César Anguager, un egresado de El Zamorano de origen ecuatoriano.
Es de esta manera que transcurre una mañana común y corriente en la Escuela AgrÃcola El Zamorano, en donde a partir de las 11:30 de la mañana los estudiantes comienzan a visitar el comedor para tomar los alimentos del medio dÃa tras la mitad de una jornada agotadora.
Pasada la hora del almuerzo y después de degustar una carne de cerdo, ensalada, arroz, tortillas y un trozo de pastel, es momento de continuar la faena.
En horas de la tarde, la actividad continúa en las aulas de clases y en módulos como el de carpinterÃa en donde los jovenes no solo aprenden a tratar la madera, sino también definir planes y estrategias para preservar los recursos a través de un manejo racional.
Muy cerca del módulo de carpinterÃa se encuentra la planta de productos lácteos.
Aquà los estudiantes aprenden a producir y empacar leches, mantequillas, yogur, quesos, helados y toda una variedad de productos que se encuentran en los diferentes supermercados de la capital.
Las labores en el campo comienzan a disminuir cuando el reloj se acerca a las 5:00 de la tarde. A esta hora los comienzan a regresar a sus habitaciones.
La jornada del dÃa termina a las 9:00 de la noche cuando los alumnos han limpiado sus habitaciones y han repasado los temas vistos en clases.
La hora del descanso ha llegado, un merecido sueño les espera para luego iniciar otra agotadora pero emocionante jornada.
Zamorano ha entregado más de 5,000 profesionales
Cada año se estima que la Escuela AgrÃcola Panamericana El Zamorano gradúa alrededor de 200 profesionales de diferentes nacionalidades de Latinoamérica.
En El Zamorano un estudiante tarda un promedio de cuatro años para obtener su tÃtulo como ingeniero.
En su mensaje de bienvenida a los estudiantes, el rector de El Zamorano, Kenneth L. Hoadley, destaca que la institución ofrece una formación integral a sus estudiantes, asà como programas de investigación y proyección enfocados en el desarrollo sostenible de una industria agropecuaria globalmente competitiva.
"Las cuatro carreras que ofrece nuestra universidad brindan no solo excelencia académica de renombre mundial, sino también una de las marcas distintivas de El Zamorano, ‘aprender haciendo’".
Se estima que a la fecha El Zamorano ha graduado a más de 5,000 profesionales.