Honduras
El ingreso y permanencia de Manuel Zelaya en la Embajada de Brasil está envuelto de contradicciones.
Mientras el ex presidente Zelaya recientemente manifestó que no informó a las autoridades de Brasil de sus pretensiones de ingreso, el canciller del país suramericano, Celso Amorim, aseguró que le había solicitado un avión para emprender el viaje a Tegucigalpa.
El ex mandatario afirmó a medios de prensa internacionales que no informó a su homólogo brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, sobre su decisión de retornar a Honduras el pasado 21 de septiembre.
"Ni el presidente Lula, ni Marco Aurelio (García, asesor de Lula), ni el canciller (Celso) Amorim, sabían de mi llegada a Tegucigalpa", dijo Zelaya Rosales desde la sede diplomática brasileña en la que está refugiado junto a unos sesenta acompañantes, incluida ex primera dama Xiomara Castro.
"Cuando llegué habían varias opciones (donde refugiarse), pero escogí Brasil, hablé con Amorim y expliqué que quería intentar un diálogo a partir de aquí, también por motivos de seguridad, por temor a represalias o de ser sacrificado por el régimen", afirmó Zelaya.
Lo delata
Sin embargo, el canciller brasileño Amorim, dijo todo lo contrario a lo que había manifestado el ex presidente hondureño, pues reveló que Zelaya Rosales, solicitó a Brasil un avión para retornar a Honduras y que el pedido había sido rechazado.
Senadores opositores al gobierno de Lula da Silva consideraron que esa información reforzó la sospecha de que Brasil sabía de antemano que Zelaya había ingresado clandestinamente a Honduras.
Casi desde el mismo día que el depuesto mandatario ingresó al país clandestinamente para luego "hospedarse" en la embajada de Brasil, el personal de la sede diplomática salió del país.
Huéspedes
En el interior del inmueble permanece Zelaya Rosales acompañado de sus simpatizantes y un reducido número de periodistas. La embajada está ubicada en la colonia Palmira, una zona residencial de la capital, donde día y noche se han implementado estrictas medidas de seguridad por parte de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Honduras. La presencia de Zelaya Rosales ha generado discrepancias entre el pueblo brasileño, al grado que demanda que salga de la sede diplomática porque la ha convertido en una sede política.
Misión
Se espera que este día llegue a la sede diplomática una misión de diputados del Parlamento de Brasil, quienes conocerán de cerca lo que verdaderamente ocurre en Honduras y en especial en su embajada.
El canciller Amorim dijo temer por la seguridad de los diputados brasileños que estarán llegando al país. "Yo no recomiendo la ida de los diputados", declaró el canciller brasileño. Amorim recordó que la embajada en Tegucigalpa está amenazada de invasión por el gobierno que preside Roberto Micheletti y que hay pocos funcionarios brasileños para garantizar la seguridad de los congresistas.
El viaje de los congresistas está marcado por una "dificultad natural, dado que el gobierno brasileño no se comunica con el gobierno de facto", manifestó Amorim.
Además de eso comentó que "si hubiera algún problema (con los diputados) yo voy a tener que procurar a otro gobierno para que haga de intermediario", señaló.
La delegación de parlamentarios brasileños partió ayer hacia El Salvador en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña y tiene previsto llegar a Honduras este día.
Tranquilidad
Una relativa calma se observa en los alrededores de la sede diplomática en Tegucigalpa.
En los últimos días y a toda hora se observa una gran cantidad de periodistas de medios nacionales e internacionales.
Además, personas autorizadas llegan a dejar alimentos para los que se encuentran refugiados acompañando a Zelaya Rosales. Los que entran con mayor frecuencia son los representantes de Naciones Unidas, pues son los que ingresan junto a fiscales del Ministerio Público para hacer entrega de los víveres. Otra de las visitas de mayor importancia que se han llevado a cabo en los últimos días se realizó ayer a eso de las tres de la tarde.
John Biehl del Río, jefe del Departamento de Asuntos Políticos y Democráticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), ingresó a la embajada de Brasil, quien conoció de cerca lo que acontece en su interior.
El funcionario internacional de origen chileno permaneció varias horas en el recinto de la sede diplomática.
* Relaciones: Brasil suspendió relaciones con Honduras el 28 de junio cuando fue separado Manuel Zelaya e instaurado en la presidencia Roberto Micheletti.
Zelaya: Preparan un golpe de Estado
Según Manuel Zelaya Rosales, con el presidente Roberto Micheletti sucederá lo mismo que le pasó a él en el poder.
Zelaya asegura que un grupo cercano a él está preparando un golpe de Estado para poner a una tercera persona en el cargo.
En una entrevista a el diario Berria, editado en el País Vasco, Zelaya afirmó sobre ese plan.
Según Zelaya, "un grupo cercano a Micheletti está preparando un golpe de Estado". El presidente depuesto cree que el Gobierno está "a punto de ahogarse" y que "la situación cambiará en breve", dentro de unas semanas.
Según el ex gobernante, la represión es "el pan de cada día", y que lo que hay ahora es una "dictadura". Además, ha dicho que Micheletti tiene un plan para entrar en la embajada brasileña, ya que el fin de semana han rodeado el edificio y han lanzado botes de gas lacrimógeno.
Cabe recordar que Zelaya ingresó a la sede diplomática el pasado 21 de septiembre tras venir a Honduras de manera clandestina. Desde la embajada carioca, el depuesto Zelaya ha hecho llamados a la insurrección a los hondureños, hecho que ha generado malestar entre gran parte de la población brasileña que considera que su sede diplomática no debe ser utilizada como fortín político y menos para llamar al enfrentamiento a catrachos.