Honduras
La Iglesia Católica parece haber tomado de la mano a las partes en conflicto en la crisis política para llevarlas por la senda del diálogo.
El obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, planteó ayer una propuesta que permita poner fin al mayor conflicto político de la nación registrado en los últimos 30 años en el país.
La propuesta consiste en conformar una mesa de discusión integrada por uno, dos o tres representantes, tanto de Manuel Zelaya como de Roberto Micheletti, presidente interino.
Pero el acercamiento incluiría también a representantes de lo que se conoce como la resistencia, quienes son simpatizantes de Zelaya y de la Unión Cívica Democrática (UCD), que han luchado por la defensa de la democracia y la paz.
La incorporación de la denominada resistencia se da precisamente en momentos que en que se escuchan voces de este sector aseverando que luchan ya no por la restitución de Zelaya en el poder, sino por la instalación de una asamblea nacional constituyente.
Todas las representaciones iniciarían un proceso de diálogo bajo la dirección de un mediador nacional y un mediador internacional que podría ser el canciller y vicepresidente de Panamá, Juan Carlos Varela.
El diálogo, también denominado acuerdo de Tegucigalpa, tendría como punto de partida el Acuerdo de San José, propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias.
El Acuerdo de San José contempla la restitución de Manuel Zelaya al poder, el otorgamiento de amnistía para los delitos políticos y la renuncia a la instalación de una asamblea nacional constituyente.
"Queremos pegarle este empujoncito a los actores", manifestó Pineda. "Creemos que tenemos que buscar una solución hondureña, nosotros los hondureños somos capaces", subrayó el religioso.
Pineda se ha venido desempeñando en los últimos días como mediador interno entre Manuel Zelaya y el presidente Roberto Micheletti. El religioso ha dicho que lo que busca es ser un puente de comunicación entre ambos personajes, pero reconoce que al final deberán ser ellos quienes se encuentren en la mesa del diálogo.
Mediación
La posición de las iglesias del país al parecer serán fundamentales para la reinstalación del diálogo.
Oswaldo Canales, nuevo presidente del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), dijo que la institución a su cargo aspira a que esta crisis política se solucione lo más pronto posible.
"Todos los hondureños queremos la paz. Ya se está dialogando, vienen organismos, vienen cancilleres al país y nosotros queremos la paz", expresó el también presidente de la Confraternidad Evangélica.
"Todo mundo quiere paz, todo mundo quiere trabajar, todo mundo quiere desarrollar", añadió.
Una vez concluida esta crisis viene el tiempo de la reconciliación de la familia hondureña, que está dividida por los hechos ocurridos el 28 de junio.
El decreto del Ejecutivo que extremisa las restricciones de los derechos individuales debe ser derogado y, según parece, la medida va orientada en ese sentido, expresó el entrevistado.
Otras propuestas
En la lucha por solventar la situación política que enfrenta la nación, se han encontrado otras propuestas.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, también propuso la restitución de Manuel Zelaya al poder, pero para que inmediatamente deje su cargo y así enfrentar un enjuiciamiento por la comisión de delitos y después el confinamiento en su casa de habitación.
Según Facussé, la propuesta está en manos del presidente interino Roberto Micheletti, el obispo auxiliar Juan José Pineda y del embajador de Estados Unidos, Hugo Llorems.
La propuesta también sugiere el arribo de una fuerza militar de paz que vigile el cumplimiento de los acuerdos suscritos entre las partes.
El plan Facussé contempla la obtención para el país de asistencia financiera que permita la recuperación de los daños económicos generados por la crisis política, el desembolso de los créditos suspendidos por organismos internacionales y que Estados Unidos frene las deportaciones de hondureños hasta que el Congreso apruebe una ley migratoria.
Hechos
La crisis política del país vio en el Pacto de San José, que propuso Óscar Arias, el inicio a la solución del conflicto, sin embargo el ex presidente Manuel Zelaya declaró fracasado esa iniciativa desde un inicio.
Luego Zelaya pretendió impulsar el acuerdo, que entre otras cosas contempla, su restitución en el poder, amnistía para él y sus funcionarios y olvidarse de la idea de conformar una asamblea nacional constituyente.
Zelaya, depuesto el 28 de junio por sus múltiples violaciones a la Constitución, se encuentra en la embajada de Brasil acreditada en Tegucigalpa desde hace diez días.
Durante estos días una serie de versiones han vislumbrado una posible solución.
Entre esas posibilidades destaca retomar el Pacto de San José, pero con modificaciones, el propuesto por los empresarios que implicaría el retorno temporal de Zelaya para que luego renuncie y sea confiscado a su casa con un perdón por sus delitos.
Y ahora trasciende que la Iglesia Católica media en el pleito para impulsar el pacto de Tegucigalpa.
Sin embargo, los llamamientos de Zelaya a la resistencia y a la insurrección han hecho que el diálogo tome otros rumbos.
* Cronología:
28-junio-2009
Manuel Zelaya fue separado de su cargo por constantes violaciones a la Constitución de la República.
21-septiembre-2009
Manuel Zelaya regresó a Honduras tras haber sido destituido del cargo.
7-octubre-2009
Se tiene prevista la visita de una misión de cancilleres al país para buscar una salida rápida a la crisis.
Medida: El gobierno determinó ayer no decretar toque de queda por segundo día consecutivo tras la disminución de las protestas zelayistas.
Micheletti se reúne con sociedad civil y empresarios
El presidente de la república, Roberto Micheletti, se reunió ayer con la sociedad civil y sectores empresariales, quienes solicitaron suspender las restricciones a algunas garantías constitucionales.
El diálogo fue amplio y se discutió además temas fundamentales que abaten al país actualmente, sobre todo la crisis política.
En ese sentido, manifestaron su apoyo a Micheletti y los animaron a continuar promoviendo el diálogo nacional para buscar una salida pacífica a este pleito.
Santiago Ruiz, del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), sostuvo que el tema de las restricciones constitucionales debe ser reconsiderado por el Poder Ejecutivo debido a que los efectos a la economía nacional son fuertes.
Los miembros de la Unión Cívica Democrática respaldaron las acciones de Micheletti para fomentar y propiciar una solución de la crisis.
Micheletti reiteró su compromiso de analizar la derogación del decreto que restringe unas cinco garantías constitucionales desde el pasado sábado y que tendrían vigencia de 45 días.
Antes de eso el acuerdo deberá ser analizado por la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral. Todos los sectores coinciden en que el estado de sitio daña la imagen de las elecciones generales.