Honduras
Al ex presidente Manuel Zelaya poco le interesaron las elecciones programadas para el 29 de noviembre. Él es el responsable de la crisis que estamos viviendo.
"Todo este molote empezó queriendo posponer elecciones, queriendo cambiar leyes", dijo el candidato presidencial liberal, Elvin Santos. "Por eso entramos en este berenjenal, porque se trató de cambiar la ley, de interpretarla de otra forma, eso no puede seguir sucediendo".
Sobre propuestas informarles procedentes del sector zelayista de posponer las elecciones, el candidato liberal dijo que eso va contra la ley, contra la misma Constitución de la República. "Eso no se puede hacer, que estén claros (los zelayistas) que a nosotros no nos van a amedrentar".
La cuarta urna promovida por el depuesto mandatario con la finalidad de escuchar al pueblo no era mala pero había que hacerla en base a ley. "Al pueblo hay que consultarlo pero en ley, en debida forma", dijo Santos en declaraciones a Hrn.
Presiones externas
Sobre la crisis y la necesidad urgente de que finalice, el ex vicepresidente de la República dijo que "el hondureño común y corriente quiere que esto se acabe, no quiere tener más huelgas, quiere más trabajo, quiere calma y tranquilidad, quiere que sus hijos vayan a la escuela, que la familia esté unida". "Queremos construir un nuevo país, dejar de pedir limosna en el mundo".
El día que los candidatos presidenciales se reunieron con el defenestrado presidente Zelaya pudieron escuchar de él que son más las presiones externas que tiene para retornar al poder que su interés personal.
"Nos dimos cuenta por boca de él, por expresión de él: en retornar a la Presidencia no tengo ningún interés, más bien me voy a desprestigiar".
"Sí es importante la presión que yo tengo de algunos países de Latinoamérica" para demandar la restitución presidencial.
Según Santos, Zelaya no les confesó de qué países está recibiendo presiones pero seguramente provienen de Argentina, Brasil y Venezuela.
"En ese momento vimos en Zelaya manifestar su amor a Honduras, decir que no es un asunto personal, es un asunto de presión que le han puesto esos países porque ellos ven ahí reflejado un futuro incierto".
Ante esa confesión, dijo Santos, los candidatos presidenciales le dijeron a Zelaya que se enmarque en ley.
Incendiar el país
La pretensión del presidente depuesto Manuel Zelaya de querer poner mal a Honduras en el exterior no ha surtido el efecto deseado, en opinión de Elvin Santos.
"No ha tenido efecto en el mundo denigrar al país, el proveer sanciones contra Honduras". Según Santos, el proyecto político de Zelaya, al retornar al país el 21 de septiembre, fracasó. "No tuvo efecto la convocatoria de medio millón de personas que querían poner para incendiar las principales ciudades de Honduras y hacer que la sangre corriera por las calles".
Sobre la posibilidad de una tercería que ponga fin a la crisis política, el candidato presidencial liberal pidió a Zelaya y a Micheletti pensar en Honduras y no en sus intereses personales.
En las negociaciones, expresó, "cada una de las partes debe de sentir que está ganando algo. Por eso es que no vale el condicionamiento. Nadie puede decir, estoy dispuesto a que dialoguemos pero pasa por tal cosa".
"El punto es sentarse y decir, amo a Honduras por sobre todas las cosas. Todos hemos cometido errores".
Finalmente, expresó que si las conversaciones se enmarcan en ley habrá orden en la sociedad. "Nos vamos a alejar del caos, de la anarquía".