Honduras
En el Consejo Permanente de la OEA había ayer júbilo por el acuerdo que pone fin a la crisis política en Honduras.
Pero a diferencia de la gran mayoría de países que celebraron el triunfo de la democracia en el país, la Venezuela del ex militar golpista Hugo Chávez y la Nicaragua de Daniel Ortega dijeron que no había razón para participar en una "orgía de felicitaciones".
El sarcasmo y la frustración porque el proyecto expansionista de Venezuela falló en Honduras estuvo presente.
El embajador chavista Roy Chaderton dijo que "Venezuela no se va a sumar a ningún jolgorio ni va a bailar antes de que el director de orquesta haya subido a la tarima". El funcionario dijo que fue "apresurada" la solución pactada la noche del jueves, ya que la "ultraderecha" puede actuar de la misma forma en otros países del continente.
El nicaragüense Denis Moncada dijo que se debe esperar que Zelaya manifieste si está a favor con lo "acordado por el Congreso".
El acuerdo firmado por ambos bandos establece que deben aceptar cualquier decisión que tome el soberano Congreso Nacional, sea restitución o no. La comunidad internacional también aceptó y promovió el acuerdo en esos términos.
Jorge Skinner-Klee, de Guatemala, calificó lo sucedido en Honduras como buenas noticias para la causa de la democracia.
Bolivia propuso que el 28 de noviembre se realice en Tegucigalpa una asamblea extraordinaria de la OEA para discutir lo referente al derecho de participación. España, por su parte, a través de Javier Sancho, anunció absoluta disposición de participar en la misión de observación electoral.