Honduras
La calamidad toca a diario las puertas del sistema sanitario de la ciudad, y su eco debe impactar en los planes de gobierno de los candidatos, pero esta vez en busca de respuestas reales.
Los miles de capitalinos que asisten a los 63 Centros de Salud Médico Odontológicos (Cesamo) cuatro hospitales y 12 clínicas periféricas, deben enfrentar la falta de medicamentos, de equipo, material médico-quirúrgico y altos niveles de contaminación.
Y es que la pobreza en la que vive el 60 por ciento de los 1.5 millones de capitalinos no le permite darse el "lujo" de asistir a una clínica privada, y es este sector precisamente el que exige a los candidatos, poner los pies sobre la tierra, antes de prometer soluciones tibias o paliativas a tan grave problema.
Las propuestas que enmarcan a los partidos Liberal, Nacional, Unificación Democrática, Democracia Cristiana y Pinu, de automatización del sistema de medicinas, descentralización de los servicios de salud, disminución de enfermedades, inversión en equipo médico, respeto a las conquistas sociales, construcción de centros hospitalarios y combatir el VIH, resultan tan generales para la población que obliga a miles a repetirse la misma pregunta ¿Cómo lo conseguirán?
Presupuesto es la solución
El Colegio Médico de Honduras (CMH), reconoce que la infraestructura de Salud tiene serias deficiencias, que tienen que ver con el componente presupuesto. Alexis Reyes, presidente del CMH reveló que el 85 por ciento de presupuesto del área de salud se va en la contratación de personal.
De cara al proceso electoral que se celebra este 29 de noviembre próximo, y tomando en cuenta que la salud debería ser uno de los principales retos de quienes aspiran a dirigir la nación, el galeno propone que al momento de hacer la asignación presupuestaria, más que una necesidad, debe ser una obligación, dejar un margen significativo para cubrir gastos de equipamiento y medicamentos.
"El problema actualmente es que en los centros de salud no hay medicamentos, igual en los hospitales. Por eso de nada sirve que un paciente vaya a consulta, si no se le va a dar lo más elemental, que son los medicamentos", declaró.
Según Reyes, el "cuello de botella" en una área tan especial y determinante como es Salud, es la aprobación del Presupuesto General en el Congreso Nacional.
"Hacemos hincapié a las próximas autoridades a que se elimine el clientelismo político que tanto daño hace", enfatizó.
Recomendó, además, que se debe hacer una reasignación del presupuesto para que gran parte vaya destinado a la compra de insumos y medicamentos. "Hay que hacer una reorientación en Salud, de la estructura hospitalaria y sanitaria del país", advirtió.
La radiografía
En el Distrito Central, la arteria administrativa del país, existen a penas 63 unidades de salud distribuidas en los más de 890 barrios y colonias de la capital, de los cuales algunos solo llegan a la categoría de centros médicos. Techos en mal estado, baños insalubres, falta de mobiliario y paredes agrietadas son algunos de los problemas que hasta el momento la Secretaría de Salud no les ha prestado atención.
Los techos de los centros de salud de colonias como 3 de Mayo, Alemania y Villa Nueva, por obra y gracias de Dios no le han caído encima a los pacientes.
Pero el reflejo de la calamidad está implícito en el Cesamo del barrio Villa Adela, que es quizá el más dañado. Unos 60 mil pacientes de 44 colonias y 18 zonas rurales, sufren el calvario de no encontrar medicamentos y para colmo de males, se exponen a la pestilencia que viene de las contaminadas aguas del río Choluteca, que impregna el ambiente como un virus letal.
El mismo director de la unidad médica, Pablo Moya, reconoce que las condiciones del edificio son tan inadecuadas para los pacientes que debería ser declarado no apto para la atención médica.
El franco deterioro del 70 por ciento de los centros de salud capitalinos se ha articulado con la delincuencia.
Los antisociales se han disfrazado de pacientes para despojar de sus pertenencias a las personas que los frecuentan, incluso el personal médico y administrativo.
Otra de las deficiencias que enfrentan los centros de salud del Distrito Central es la falta de personal médico. Si los 1.5 millones de habitantes que residen en el municipio asistieran a los centros de salud, el caos sería total. Solo 1,300 empleados de Salud permanentes laboran en los 63 centros de salud de las ciudades gemelas.