Honduras
La espeluznante cifra de 400 mil capitalinos que viven en zonas de riesgo, debe empezar a quitarle el sueño a los candidatos que aspiran a ocupar la silla presidencial y municipal.
Estas personas y sus familias, que de manera obligada han aprendido a convivir con el riesgo de inundaciones y deslizamientos, en los 135 barrios y colonias consideradas vulnerables en la ciudad, exigen a los políticos un plan concreto y efectivo que les devuelva la tranquilidad y el sueño que han perdido desde hace años.
Solo en zonas como la Guillén, El Reparto por Arriba, El Edén, La Cañada, Canaán 1 y 2, hay 50 mil capitalinos que esperan más que simples estudios y proyectos en papel.
Una de ellas es doña Marcela López de 45 años, residente del barrio El Edén.
"Solo nos dicen que nos salgamos, que estamos en riesgo y nada más. Pero uno que es pobre no puede abandonar lo poco que tiene e irse a lo incierto", es la respuesta que cada año le da a los voluntarios de los Comité de Emergencia Municipal, cada vez que llega el invierno y la quieren obligar a dejar su hogar.
Las tibias respuestas de los políticos, en su mayoría pensadas en un plano general, sin enfocarse en el problema, en vez de alentar a los pobladores, más bien los agobia.
Urge un plan real
Los candidatos a alcaldes del municipio del Distrito Central tienen en su agenda el tema de la vulnerabilidad como un eje primordial. Sin embargo, a criterio de las personas que se enfrentan al riesgo, son propuestas alejadas de la realidad y en su mayoría a largo plazo.
Por ejemplo, el candidato a alcalde por el Partido Nacional, Ricardo Álvarez, asegura que su misión es mejorar la calidad de vida de más de 600 mil capitalinos pobres, pero que se necesitan 3 mil millones de lempiras para mitigación de desastres.
Aunque asegura que buscará los fondos, en sus casi cuatro años de gobierno ha culpado al Gobierno Central de no atender este problema, inyectando los fondos que se necesitan para poner en marcha los programas de prevención y mitigación de desastres naturales.
Por su parte, el aspirante liberal a la comuna, Eliseo Castro, señala que tiene un proyecto diseñado para recuperar las zonas de riesgo con el apoyo internacional, a la vez, tiene un programa masivo de vivienda popular en los extremos de la ciudad.
El mayor riesgo lo sufren quienes residen en las zonas donde cruzan 18 fallas geológicas, que amenazan con activarse cada invierno.
Un estudio realizado por expertos de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional Japonesa (JICA), en 2002 propone la ejecución de estructuras y obras de mitigación en las principales fallas geológicas como El Berrinche, El Bambú y El Reparto.
Sin embargo, los 73 millones de dólares que cuesta el proyecto y su ejecución a largo plazo -porque hasta en 2012 se verían resultados- es la piedra en el zapato que impide a las autoridades comprometerse a ponerlo en marcha cuanto antes.
Algunas de esas obras inmediatas son la construcción de muros de gaviones, canales de alivio para aguas lluvias y residuales y pozos colectores de agua. Las nuevas autoridades del Gobierno Central y edilicias se enfrentan a grandes retos para reducir la vulnerabilidad de la capital.
Henry Merriam: "Apoyo del gobierno es fundamental para evitar desastres"
"Durante todos estos años, no ha habido un desarrollo adecuado de la ciudad".
Esta apreciación del ex alcalde capitalino, Henry Merriam, quiEn dirigió la comuna en 1978, está dirigida a las nuevas autoridades gubernamentales, que a su criterio deben darle un pleno apoyo económico a la Municipalidad para que pueda hacerle frente a la vulnerabilidad.
Merriam, conocido por desarrollar grandes proyectos urbanísticos y de infraestructura vial en la ciudad, manifestó que la anticipación es la palabra clave para hacerle frente a los desastres naturales.
Según el arquitecto urbanista, las labores de limpieza y dragado deben empezar en marzo, con la llegada de las primeras lluvias.
Además de cercar las zonas de riesgo para evitar que más personas busquen ubicar ahí sus viviendas. Aquí las apreciaciones ofrecidas a EL HERALDO:
¿Cuáles son los retos que enfrentarán las nuevas autoridades en materia de vulnerabilidad?
Uno de esos retos es colocar en los puestos a personas adecuadas con experiencia y conocimiento. Sustituir una mala administración, gente incompetente por gente competente, es una forma de disminuir el riesgo. Un compromiso del alcalde y el presidente.
¿Qué medidas deben tomarse para evitar inundaciones causadas por ríos y quebradas?
El control no solo se hace en el río, se hacen en todas las quebradas, en las cuencas desde arriba, hacer pequeños diques en cada uno. Limpiezas y dragados desde marzo. Mitigar aguas arriba con pequeñas presas que van regulando el fluido hacia abajo.
¿Por qué no hay una decisión del Estado de otorgarle los fondos suficientes a la Alcaldía para realizar obras de mitigación?
Un ejemplo de esto es lo que pasó con el señor Zelaya, él no transfirió los fondos a la Alcaldía por cuestiones políticas. Creyó que reservándose los recursos, sería visto como el bueno de la película.
¿Qué medidas deben tomar las nuevas autoridades para evitar invasiones en las zonas de riesgo?
Cercar las zonas consideradas de riesgo. Muchas veces las autoridades tienen la culpa porque conceden permisos para construir en esos sitios vulnerables.
La Cooperación Japonesa (JICA) tiene un estudio completo de la zona de El Berrinche para evitar deslizamientos.
¿Por qué cree usted que no se ha puesto en marcha?
Por falta de apoyo del gobierno. JICA ya indicó los sitios de deslizamiento, lo que hay que hacer es tener firmeza para colocar una valla, reforestar o utilizarlo como parque pero no dar permisos para vivienda. En 1977 mandé a cercar esos sitios y después los alcaldes dieron permiso, la culpa es de ellos y de la presión política.