Honduras
Para este proceso eleccionario el Tribunal Supremo Electoral (TSE) censó a casi 20 mil compatriotas en Estados Unidos y están aptos para ejercer el sufragio el próximo 29 de noviembre.
Estos compatriotas podrán ejercer el voto pero solo en el nivel presidencial, explicó Carlos Romero, director electoral del TSE. Ellos, por su condición migratoria, no están aptos para decidir sobre candidatos a alcaldes y diputados al Congreso Nacional.
Sus votos sí valen para la elección de los candidatos a diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen), que en total son 40, 20 propietarios y 20 suplentes, pues estos se eligen a través del voto que reciben los presidenciales.El TSE tiene habilitados seis centros de votación en seis ciudades de Estados Unidos: Miami, Washington, Nueva Orleans, Houston, Nueva York y Los Ángeles.
En esos seis centros de votación habrán 21 Mesas Electorales Receptoras (MER). "Ya están organizadas las juntas electorales, se ha remitido ya el documento de identificación y se está entregando en Estados Unidos", detalló Romero.
El Registro Nacional de las Personas emitió un poco más de 11 mil cédulas de identidad que ya fueron enviadas a Estados Unidos. "Durante el fin de semana se estuvieron entregando identidades acá en Dallas... el ambiente es bueno, la gente anda con ganas de ir a votar", describió Jorge Rivera, de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas.
Novedades del proceso
Contrario a lo ocurrido en los dos procesos electorales pasados (de 2001 y 2005) en esta ocasión los catrachos que se hayan registrado en el censo electoral podrán ejercer el sufragio en cualquiera de las ciudades habilitadas en ese país.
Anteriormente el voto solo se podía ejercer en la ciudad donde se había hecho el registro del ciudadano. "El Tribunal dispuso un padrón abierto, que posibilita que cualquier hondureño (registrado) pueda votar en cualquiera de las seis ciudades", detalló Carlos Romero, director electoral del TSE.
Con la organización de las juntas electorales también se ha planteado que el Tribunal ya no envíe comisiones electorales para supervisar la transparencia del proceso.
Las juntas, conformadas por dirigentes y representantes de organizaciones de migrantes hondureños simpatizantes de todos los partidos políticos, supervisan y avalan el ejercicio. Eso representa un costo menor para este proceso, que en años anteriores ha recibido críticas por el alto valor monetario que ha tenido que sufragar el TSE.
En esta ocasión el papel de los consulados hondureños también cambiará. Anteriormente las oficinas consulares prestaban sus oficinas para que se celebraran las elecciones. En esta ocasión las juntas electorales han alquilado locales. El director electoral dijo que aún no se puede definir el costo de este proceso que tendrá lugar en tierras foráneas.
"Será hasta el transcurso de esta semana que las juntas electorales presentarán su presupuesto de funcionamiento y una vez aprobado se sabrá el costo final del voto en el extranjero", apuntó.
En los proceso anteriores, de 2005, el gobierno destinó alrededor de 50 mil dólares, unos 900 mil lempiras al cambio actual, y en 2001 se invirtieron 17 millones de lempiras. En esa ocasión, en 2001, las autoridades proyectaron que la afluencia de hondureños a las urnas iba a ser masiva, pero no fue así.
Solo asistieron cuatro mil connacionales. Eso hizo que el costo de este proceso fuera caro y por tanto criticado, alegando que esos fondos hubieran tenido un mejor destino. Al hacer la relación entre el costo del ejercicio (17 millones) entre la cantidad de votos escrutados (4,000) se podría decir que cada voto costó 4,250 lempiras.
Para Juan Alberto Lara, asesor de la Cancillería y ex vice canciller en el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), el voto en el exterior es importante porque fortalece el vínculo entre los hondureños y su país. En todo caso el error de cálculo de 2001 lo cometió el gobierno, a través del TSE.
En el periodo de 2001 el Tribunal Electoral registró el sufragio de cuatro mil personas. En 2005 votaron unos 990 compatriotas.
Para este proceso se espera que la votación sea superior a la de esos dos ejercicios. Carlos Romero considera que la crisis política que agobia al país desde el pasado 28 de junio motivará a la comunidad hondureña en Estados Unidos a abocarse a las urnas. Honduras tienen diez consulados en Estados Unidos: Atlanta, Houston, Miami, Nueva York, Nueva Orleans, Los Ángeles, Phoenix, Virginia, Washington, San Francisco y se está contemplando la posibilidad abrir una oficina en Boston.
El papel de estas oficinas será el de apoyar y promover, en la medida de sus limitaciones, la participación ciudadana en este proceso.
Hay que recordar que la crisis política derivada del derrocamiento de Manuel Zelaya el pasado 28 de junio motivó a Estados Unidos desacreditar, a petición de Zelaya, a la mayoría de los representantes consulares hondureños. Eso impidió que el papel de los consulados fuera el mismo de procesos anteriores. Extensión a futuroLa práctica del voto en el exterior podría beneficiar a otros hondureños que residen en otras latitudes, dijo Romero.
Mario Fortín, ex canciller de la República en el gobierno de Maduro, relató que en España hay datos oficiales que revelan que la concentración de la comunidad hondureña supera las 15 mil personas. La cifra podría ser superior. Datos extraoficiales revelan que en toda Europa podrían vivir unos cien mil connacionales.
Entre tanto en Centroamérica la cifra podría ser similar. "Se había hecho el análisis de instalar (para este proceso) mesas electorales en España... pero no se tenía una información precisa de cuántos eran los hondureños, pero esperamos que para el proceso de 2013 tengamos información y movimiento de hondureños en extranjero", apuntó Romero.
Expectativa catracha
Jorge Rivera, presidente de la Asociación de Hondureños de Dallas, Texas, considera que el nuevo gobernante deberá tener prioridades para los hondureños en ese país. En primer lugar mencionó los altos costos por la emisión de documentos en los consulados, al igual que los malos tratos, corrupción y el nombramiento del personal adecuado.
En segundo lugar pidió dedicar esfuerzos para lograr una legalización permanente de miles de catrachos que están acogidos al Estatus de Protección Temporal y por una reforma migratorio favorable.
La democracia hondureña está lista para trascender las fronteras. El voto en el exterior será una realidad en este proceso electoral, por tercera vez consecutiva, a pesar de los valladares suscitados luego de la crisis política.
Hondureños en Estados Unidos se han ganado el derecho a participar
Pero eso no les impide ser partícipes del ejercicio democrático más importante que celebra el país cada cuatro años. Para Mario Fortín, ex canciller de la República y asesor de la Cancillería, los hondureños en ese país tienen merecido el derecho a participar.
El Fomanih afirma que solo un 30 por ciento tiene una estadía legal, detallado de la siguiente forma: 11.8 por ciento está acogido al Estatus de Protección Temporal (TPS), un 11.5 por ciento son residentes, 2.5 por ciento cuenta con una visa de residente y 1.5 por ciento posee nacionalización.
La mayoría de indocumentados son personas entre 25 y 34 años, 51 por ciento son mujeres de clase media.Ellos están concentrados en California, Texas y La Florida, cita por otro lado Melva Zúniga, en su investigación "Remesas familiares, empleo y vivienda productiva en acción solidaria transnacional", publicada en enero de 2009.
Un 32 por ciento de los hogares hondureños recibe dinero proveniente del exterior (mayormente de Estados Unidos), el que presenta un 75 por ciento de sus ingresos. Las remesas desde EE UU constituyen el 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el más elevado de toda América Latina.
Según el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del BID, de todas las remesas que se envían a Centroamérica Honduras recibe montos equivalentes al 20.8 por ciento de su PIB, que es el más alto de toda América Latina, pasando por el 2.1 por ciento de Costa Rica y el 7.1 por ciento del PIB de República Dominicana.
Cada año unos 100 mil hondureños abandonan el país con el afán de encontrar un mejor futuro en otro país. Solo un 17 por ciento logra su cometido. Por todas estas razones las autoridades creen que es justo retribuirles algo a estos compatriotas que residen en Estados Unidos. Con esto también se fortalecen los lazos entre los catrachos y el país que los vio nacer..
El Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih) revela que el 60.5 por ciento de los emigrantes hondureños en Estados Unidos se encuentran en situación de indocumentados.