Honduras
El proceso electoral del próximo 29 de noviembre está puesto en las manos de Dios.
Las autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE), de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional realizaron ayer una misa en el santuario de Suyapa para rogar al Divino Creador que el proceso democrático se lleve a cabo en paz y tranquilidad para el bienestar del pueblo hondureño. El templo religioso lució abarrotado. Un solo sentimiento los unía: pedirle al Todo Poderoso la protección divina para defender y hacer prevalecer la democracia.
Al acto religioso se hicieron presentes el presidente de la República, Roberto Micheletti; el Ministro de Defensa, Lionel Sevilla; el Ministro de Seguridad, Jorge Rodas Gamero; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez Velásquez; la Junta de Comandantes de la institución castrense, reservistas, altos oficiales de la Policía Nacional, el presidente del Congreso Nacional, José Alfredo Saavedra, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Alberto Rivera y cuatro de los cinco aspirantes a la presidencia de la República; así como población en general.
La misa fue dirigida por el obispo auxiliar Darwin Andino, quien pidió porque haya paz y que todos los hondureños se comporten con cordura en los comicios del domingo.
"Nadie debe de hacerle daño a nadie, hay que buscar el bien común para lograr una nueva Honduras".
El llamado
El mensaje de la homilía se centró en que se le debe dar la importancia que se merece toda persona, porque no hay nada sobre el ser humano.
"Nos debemos encaminar a la participación ciudadana que es la que elige y cambia a sus gobernantes y que requiere de la existencia de partidos y del ejercicio libre del voto ciudadano que implica por igual la tutela de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones", dijo Andino a los candidatos Porfirio Lobo Sosa, Elvin Ernesto Santos, Felícito Ávila y Bernard Martínez, que llegaron al Santuario de Suyapa.
"En Honduras nos hemos olvidado de las obligaciones y solo exigimos derechos, aquel que cumple con sus obligaciones que exija sus derechos pero el que no cumpla con ellas, que no exija derechos", reiteró Andino. Reflexionó que el régimen democrático asegura a los ciudadanos la posibilidad de elegir, controlar y sustituir de modo pacífico, cuando así lo exija el bien común a sus propios gobiernos.
Hizo un llamado para que las fuerzas vivas de un país estén al servicio de la persona humana ya que la persona humana es sagrada porque ninguno de nosotros ha dado la vida a otra persona, es Dios que regala la vida.
Darwin Andino recordó que si nos encaminamos por alcanzar el bien común, iremos por buen camino. Además, invitó a los candidatos presidenciales que pretenden guiar esta nación que "todos juntos participando, podemos dar vida a la nueva Honduras que todos necesitamos".
Recordó que los gobernantes tienen la obligación de velar por la comunidad y sus partes porque al proteger a los individuos y sus derechos, hay que preocuparse por los débiles y por los pobres.
La misión
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Romeo Vásquez Velásquez al finalizar la misa dijo que la institución que él dirige "siempre está queriendo hacer lo mejor por nuestro país". "Nosotros tenemos responsabilidades que cumplir y en ese aspecto nosotros somos transparentes y abrimos las puertas de nuestra institución para todos aquellos que estén interesados en ver nuestra participación en estas elecciones", reiteró el jerarca militar.
Fue enfático al manifestar que se le puede decir al pueblo hondureño que habrá seguridad y que para eso se está trabajando de manera conjunta con la Policía Nacional y que desde ya se está recolectando toda la información necesaria que ayude a tener una visión más clara de lo que ocurre a nivel nacional desde antes, durante y después de las elecciones.
Mientras tanto, los candidatos presidenciales confiaron que estas elecciones se van a desarrollar de la mejor manera por el bien de todos los hondureños que quieren vivir en paz y democracia.
"El pueblo es el protagonista de este proceso electoral y la Policía junto a las Fuerzas Armadas son las que darán la seguridad que se merece para que vayan a ejercer su voto" dijo Elvin Ernesto Santos. Por su parte, el presidenciable Porfirio Lobo Sosa hizo un llamado a todos los hondureños a asistir a las urnas con tranquilidad.
Micheletti ruega para que no se derrame sangre
El presidente Roberto Micheletti rogó ayer al Creador del Universo intervenir para que en este proceso electoral no se derrame "una gota de sangre". Micheletti acudió a la misa que organizaran las Fuerzas Armadas y el Tribunal Supremo Electoral para pedir protección a la Virgen de Suyapa para que las elecciones se celebren en paz y en tranquilidad.
Micheletti destacó el mensaje de paz, amor y tranquilidad que se ofreció en la homilía.
El mandatario también oró porque la tranquilidad reine en las elecciones generales del próximo domingo, cuando 4.6 millones de hondureños elegirán a un nuevo mandatario, 128 diputados del Congreso Nacional y 298 alcaldes municipales y más de dos mi regidores.
"Somos un país demócrata, somos un país de leyes y hoy, a escasos días después de una dura lucha y una contienda contra todo y contra todos, estamos prestos para ir a ejercer el sufragio", expresó Micheletti.
Luego Micheletti solicitó a los cuatro candidatos presidenciales que acudieron a la misa, respetar ese precepto de legalidad y los invitó a no intentar estar por encima de la ley una vez que asuman las riendas del país. "Después de inundarnos de amor, paz y tranquilidad, donde todos debemos comprometernos a cumplir con las leyes, a cumplirle a Dios y a todos nuestros semejantes, cuando solo estamos a seis días para que esta nación vaya a votar por el hombre que quiera que sea su Presidente", llamó el mandatario.
Luego dijo "Estos hombres (los presidenciales) los escogieron ustedes, los escogió el pueblo hondureño, los hombres y mujeres que quieren vivir en democracia, que quieren vivir en paz y con Dios en sus corazones".
Al final de su discurso Micheletti expresó "...una vez más le pido a Dios, aquí en su templo, que no haya ninguna gota de sangre derramada por este proceso".