Honduras
Con esperanza en un futuro mejor los hondureños han electo, mediante el voto, siete gobernantes en los últimos 28 años y han aceptado con madurez uno de manera temporal.
A cada uno de ellos el pueblo les confió cuatro años en la administración del Estado. Períodos llenos de encantos para unos y grandes desilusiones para otros.
Es esta decepción la que explotó el 28 de junio, cuando los hondureños sacaron del poder a Manuel Zelaya Rosales, un presidente que no respetaba la ley y quería cambiar la Constitución con el fin de perpetuarse en el poder.
Zelaya es sustituido temporalmente por Roberto Micheletti, quien se convierte en el octavo gobernante de los hondureños, en esta era democrática.
Azar y certeza
Cada ciclo gubernamental ha sido una aventura para los hondureños. Los analistas consideran que eso se debe a que no existe un plan de nación.
En Honduras es conocido que cada gobernante llegó con sus propias ideas, deshizo lo positivo de su antecesor y emprendió un nuevo episodio sobre un determinado proyecto o programa.
La percepción en la sociedad es que el azar y la corrupción han sido las características de la mayoría de los gobiernos que ha tenido el país. A pesar de que ellos realizaron acciones en beneficio de las grandes mayorías. Lisandro Quezada, asesor del ex presidente Simón Azcona del Hoyo y Federico Brevé, ministro del gabinete del ex presidente Ricardo Maduro recuerdan las acciones que los gobiernos liberales y nacionalistas ejecutaron en su debido momento. Cada gobernante actuó de acuerdo con el momento en que vivía. Algunas de sus acciones podrán ser criticables, pero a la larga han tenido el reconocimiento de la sociedad, dijo Quezada al recordar algunos hechos sucedidos en el gobierno de Roberto Suazo Córdova como el apoyo a la contrarrevolución nicaragüense.
Por su parte, Brevé, sin evadir los hechos de corrupción denunciados en el gobierno de Callejas, destaca que este fue el gobierno que puso en marcha el plan de la modernización del Estado, concebido en el gobierno anterior de Simón Azcona del Hoyo. En sus 28 años de democracia, los hondureños eligen hoy a su noveno gobernante, renovando con ello sus esperanzas de avanzar hacia un futuro mejor.