Honduras
Europa asumió ayer una posición abierta ante la situación política en Honduras.
En su declaración final aboga porque la condiciones en Honduras no sean obstáculo para concluir las negociaciones comerciales que esa región sostiene con Centroamérica.
Los 27 cancilleres de los países miembros de la Unión Europea (UE) se dieron cita para debatir la situación política hondureña y la celebración de las elecciones presidenciales del pasado 29 de noviembre.
La UE se había mostrado a favor de la restitución del ex presidente Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio por violentar la Constitución de la República.
Pero con la celebración de las elecciones y la firma del pacto Tegucigalpa/San José, entre Zelaya y el presidente Roberto Micheletti, la UE pretende apegarse a lo que manda el pacto.
Al final de la jornada de ayer la UE emitió un texto de conclusiones en el que el Consejo "pide de nuevo que se lleven a buen término las negociaciones en vista de concluir un acuerdo de asociación equilibrado y ambicioso con Centroamérica como socio regional".
Los ministros plantearon este objetivo "aun reconociendo las dificultades políticas actuales", cita Europa Press.
Fuentes comunitarias consideraron que se trata de una declaración "lo suficientemente abierta" para no comprometer a la UE y que permite "mantener la puerta abierta" a retomar las conversaciones con la región cuando se tome una decisión sobre la situación en Honduras.
En este encuentro Miguel Ángel Moratinos, canciller de España, reconoció que están "siendo conscientes de que hay una nueva realidad política y que nos corresponde lógicamente avanzar para crear las condiciones de una reconciliación nacional que es lo que todos deseamos en Honduras", subrayó.
España reiteró que no reconoce el proceso electoral del pasado 29 de noviembre, pero también reconoce que no se pueden dejar de lado o incluso ignorar los resultados.
El embajador de España en Honduras, Ignacio Rupérez, regresó el pasado domingo a Madrid, tras haber permanecido más de dos meses en la embajada española en El Salvador.
España expulsó al embajador hondureño acreditado en ese país, Eduardo Martell, y Honduras apeló al principio de reciprocidad diplomática.
Con esta posición abierta que adoptó ayer la UE se comprueba que la comunidad europea estaba dividida ante la situación de Honduras y, en vez de condenar las elecciones, deja abiertas las puertas para una aceptación de Honduras en la comunidad internacional.
En un comunicado publicado el 1 de diciembre expresaron que lamentaban las "circunstancias anormales" en las que se celebraron las elecciones y que considera los comicios un "paso importante" hacia la solución de la crisis política en Honduras.
División en el Mercosur
Entre tanto Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela, miembros plenos de Mercosur, han anunciado que no reconocen tanto las elecciones del 29 de noviembre en Honduras.
Sin embargo, países como Perú y Colombia reiteraron que sí reconocerán las autoridades electas.
El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, afirmó, en el marco de la reunión del Mercosur celebrada ayer, que no se puede condenar a Honduras al aislamiento y reiteró que su país desea superar sus diferencias con Venezuela, cita ADN.
Por otro lado, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien habría recibido apoyo financiero de Hugo Chávez para su campaña política, pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) "tomar medidas económicas" contra el futuro nuevo gobierno hondureño.
"Además de la declaración contundente que hicimos los presidentes del Mercosur, habrá medidas económicas y creo que la OEA también debería tomarlas", dijo.
Mientras estos países insisten en castigar al pueblo hondureño, el presidente electo, Porfirio Lobo, viajó ayer a Costa Rica para reunirse con el gobernante de ese país, Óscar Arias, en una ofensiva diplomática en busca de reconocimiento a su gobierno, que asumirá el 27 de enero de 2010.
Hoy, Lobo recibirá en Tegucigalpa al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, y mañana viajará a República Dominicana, donde será recibido por el mandatario de ese país caribeño, Leonel Fernández.
Costa Rica, Colombia, Estados Unidos, Panamá, Corea, Taiwán y Perú han reconocido las elecciones del 29 de noviembre.