Honduras
Nunca antes en la historia democrática de Honduras un nuevo gobierno se había encontrado con una situación de insolvencia económica como la heredada a la administración nacionalista de Porfirio Lobo Sosa.
Apenas 1,000 millones de lempiras reportó ayer la Tesorería General de la República, mientras que los compromisos de corto y mediano plazo (deudas) superan 5,000 millones.
Gabriela Núñez, ex secretaria de Finanzas, dijo que gran parte de la disponibilidad de recursos se destina para salarios, mientras que el resto es para gastos prioritarios que se programan con anticipación.
El nuevo titular de Finanzas, William Chong Wong, explicó que 1,000 millones no cubre las obligaciones pendientes y su preocupación se profundiza aún más porque en febrero las recaudaciones son bajas respecto a otros meses.
Solo en sueldos y salarios, la administración central eroga entre 1,800 y 1,850 millones de lempiras anuales.
Los ocho gobernantes de los últimos 28 años jamás enfrentaron elevadas deudas internas, millonarios compromisos de pagos con proveedores y servidores públicos, suspensión de la cooperación internacional y recaudaciones tributarias en picada.
Cuando Chong Wong dejó la secretaria de Finanzas en enero de 2006, la administración de Ricardo Maduro entregó la "mesa servida" a Manuel Zelaya Rosales, pero ahora que este regresa a la titularidad de esa dependencia, recibe una serie de "bombas fiscales" que deberá desactivar con el concurso de todos los sectores de la sociedad hondureña, así como de la comunidad internacional.
Arturo Alvarado, ex secretario de Finanzas, considera que los desafíos fiscales para el nuevo gobierno son enormes y por eso propuso un pacto, ya que se requiere de un enorme sacrificio para revertir el deterioro fiscal.
Herencia de "Mel"
Las finanzas públicas experimentaron a partir de 2008 una severa crisis alimentada por las medidas populistas de Zelaya Rosales, quien en su afán de continuar en el poder aprobó una serie de estímulos que favorecieron a "grupos de poder" como los maestros, abonados de la ENEE, los consumidores de carburantes, transportistas los estudiantes, entre otros.
El 3 de julio de 2009, cuando Gabriela Núñez fue juramentada en Finanzas por el presidente interino Roberto Micheletti denunció que el gobierno de Manuel Zelaya Rosales ejecutó 8,496.5 millones de lempiras en concepto de gastos sin imputación presupuestaria.
Núñez dijo ayer que el trabajo de los últimos seis meses fue intenso para ordenar las cuentas del Gobierno Central y a pesar de todos los esfuerzos no pudieron honrar 4,721.5 millones en deuda flotante.
De 2007 a 2009, el saldo de la deuda pública interna se disparó de 6,487.8 a 22,844.3 millones de lempiras, equivalente a un incremento de 16,356.5 millones y 252.1 puntos en términos porcentuales.
En cuanto a la masa salarial, el nuevo gobierno tendrá que disponer de 2,945.5 millones de lempiras adicionales para cumplir con los compromisos heredados por Zelaya Rosales.
Ingresos y gastos
Para 2010, Gabriela Núñez remitió al Congreso Nacional el presupuesto de ingresos y egresos por la suma de 67,954.1 millones de lempiras, de los que 46,078.3 millones corresponden a ingresos tributarios; 3,238.7 millones donaciones externas; 1,328.6 millones de la Cuenta del Milenio; 5,652.8 millones crédito externo y 1,059.8 millones alivio de deuda del Club de París.
En concepto de endeudamiento interno se programó 10,595.9 millones de lempiras. En cuanto al gasto, solo en sueldos y salarios, el gobierno de Lobo Sosa deberá erogar 31,316.3 millones de lempiras, o sea 75% de los ingresos tributarios.
Para Chong Wong, el presupuesto deberá ser reformulado y ajustarlo a la realidad fiscal del país. Agregó que por el momento trabajan en la revisión de las asignaciones presupuestarias.
El funcionario dice que "habrá que socarse la faja", en alusión a las medidas que deberán aprobar para contener el gasto corriente e impulsar los ingresos tributarios.
En cuanto a los subsidios, Chong Wong anunció que este año se pondrá en marcha el "Programa de Transferencia Condicionada", el que ha tenido mucho éxito en países como Chile.
Gabriela Núñez dijo que al año se erogan alrededor de 2,000 millones de lempiras en subsidios, que incluyen Merienda escolar (500 millones), Matrícula gratis (400 millones), Praf (800 millones), Transporte urbano (200 millones), Becas (100 millones) y Bono estudiantil (50 millones).
Organismos como el Fondo Monetario y el Banco Mundial plantearon en los últimos años la necesidad de revisar los programas sociales, ya que gran parte de los recursos se estaban destinando a personas no pobres.
Recaudaciones
Esta es una de las vías que tiene el gobierno para cubrir el gasto corriente, pero el panorama no apunta a que se recauden 46,078.3 millones de lempiras, ya que en 2009 apenas ingresaron cerca de 39,000 millones en concepto de impuestos.
El incremento respecto al período anterior sería superior a 7,000 millones, lo que expertos en la materia como Arturo Alvarado consideran poco probable de alcanzar. Porfirio Lobo Sosa ha anunciado que no aplicará nuevos impuestos o incrementará las bases de los existentes. Lo que sí aprobará es la revisión de las exoneraciones fiscales.
A comienzos de diciembre de 2009, la administración Micheletti remitió al Poder Legislativo la "Ley de Justicia y Fortalecimiento Fiscal", la que posteriormente fue retirada, la que le significaría ingresos por la suma de 1,900 millones de lempiras.
El repunte en las recaudaciones dependerá de la estrategia que adopte el titular de la DEI, José Oswaldo Guillén, profesional del Derecho con experiencia en el ramo administrativo y mercantil.
Para conocedores del tema, la Dirección Ejecutiva de Ingresos será el "talón de Aquiles" para que la administración Lobo Sosa evite que el déficit fiscal se dispare, lo que requerirá de un intenso trabajo de sus 1,920 empleados y funcionarios que laboran en las aduanas y en rentas internas.
Uno de los instrumentos jurídicos pendientes de aprobar es la Ley Antievasión Fiscal, la que se presume será la herramienta para combatir la defraudación. Se estima que en Honduras se deja de percibir entre 20 y 40 centavos por cada lempira.
Financiamiento externo
Ante la escasez de recursos internos, el gobierno deberá tocar las puertas de los organismos financieros internacionales para lograr el reconocimiento político y posteriormente liberen los recursos para apoyo presupuestario y balanza de pagos. Núñez dijo que son unos 30 millones de dólares los que Honduras puede recibir para cubrir los gastos.
Asimismo, el Banco Mundial y el BID tienen retenidos alrededor de 100 millones de dólares por los acontecimientos políticos del 28 de junio de 2009, los que pueden ser transferidos en las próximas semanas, pero todo dependerá del compromiso adquirido por la administración Lobo Sosa con esos cooperantes.
Al año, Honduras recibe entre 250 y 300 millones de dólares en endeudamiento externo, pero gran parte de esos recursos están condicionados a la firma de un programa con el FMI. Chong Wong considera que se deberá negociar un acuerdo stand by, el que generalmente tiene una duración de 12 meses.
El Fondo Monetario tiene congelado 187 millones de dólares para apoyo de balanza de pago, pero el traslado de esos recursos requiere del reconocimiento al gobierno de Lobo Sosa. El Banco Centroamericano ya anunció la reanudación de los desembolsos.